La circularidad se ha convertido en un objetivo intergeneracional

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La circularidad se ha convertido en un objetivo intergeneracional

11 de enero 2026 - 00:00

Hace no tanto tiempo, hablar de residuos y reciclaje era algo inusual. Sin embargo, aunque en el léxico de aquella generación no existían esas palabras para hablar de sostenibilidad, la practicaban cada día. Y es que, en el pasado, el envase de vidrio de la leche se devolvía, la ropa se arreglaba y las sobras de comida encontraban otro destino.

Hoy, tras años de un consumo acelerado que ha agotado los recursos del planeta, hemos vuelto la mirada hacia esa cultura de aprovecharlo todo. Por eso, la economía circular se ha convertido en una pieza clave para todos, uniendo a jóvenes y mayores en la tarea de dar una nueva vida a lo que usamos para no seguir malgastando lo que la naturaleza nos ofrece.

De este modo, la circularidad ha unido miembros de diferentes generaciones bajo un objetivo común, construir un futuro sin residuos. Según estudios de Ecoembes, el compromiso de la generación sénior es ejemplar, ya que el 90% de los mayores de 56 años afirma reciclar de forma sistemática, superando la media de otros grupos de edad.

El reciclaje como motor de un envejecimiento activo

La transición hacia una sociedad más sostenible ofrece a las personas mayores una oportunidad única para el envejecimiento activo. De esta manera, integrar el reciclaje en la rutina diaria va mucho más allá de la correcta gestión de un envase, se convierte en una herramienta terapéutica que impacta directamente en tres ejes fundamentales del bienestar:

Terceros en edad, primeros en reciclar: el compromiso de Ecoembes con nuestros mayores

El proyecto “Terceros en edad, primeros en reciclar”, impulsado por Ecoembes desde 2017, nace de la convicción de que nadie debe quedarse fuera de la revolución verde.

Uno de sus objetivos clave es llevar la cultura del reciclaje a residencias, centros de día y centros de participación activa, convirtiendo a los usuarios y al personal en verdaderos embajadores de la sostenibilidad.

El impacto de este programa es significativo, ya que ha alcanzado a más de un millón de personas mayores en toda España, colaborando con más de 2.500 centros. Aquí, la logística ha sido fundamental, instalando más de 11.000 puntos de reciclaje internos para facilitar la tarea a las personas que tienen movilidad reducida. Además, se han formado a más de 11.000 profesionales y voluntarios que actúan como dinamizadores.

A través de actividades lúdicas, como talleres de huertos urbanos con envases reutilizados o sesiones informativas adaptadas, el proyecto demuestra que el compromiso ambiental no entiende de edades.

En definitiva, la economía circular se nutre de la perseverancia de una generación que sabe que los recursos son finitos y que el mejor legado que pueden dejar no es lo que poseen, sino el cuidado del mundo que habitamos todos.

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