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Portugal-Brasil (0-0): El grupo de la siesta

Grupo G

Silbidos en lugar de vuvuzelas despiden uno de los encuentros más decepcionantes del Mundial.

Portugal-Brasil (0-0): El grupo de la siesta
Jesús Ollero

25 de junio 2010 - 18:18

No ha llegado a los niveles del Alemania-Austria de España 82, con aquella entente que dejó fuera a Argelia, pero uno de los encuentros más esperados de toda la primera fase resultó un fiasco total, muy en la línea de un grupo destinado a ser el más caliente del torneo y que se ha mostrado absolutamente frío.

Brasil campeona de grupo, Portugal clasificada como segunda y Costa de Marfil purgando con un triunfo inútil ante Corea del Norte. Ni siquiera un gol brasileño servía a los africanos, muy pronto 2-0 arriba pero sin lograr ni la mitad de goles que necesitaban para aprovechar un posible pinchazo ibérico.

Portugal y Brasil silenciaron las vuvuzelas, pero no por admiración sino porque el público acabó silbando la rancia segunda mitad, un auténtico suplicio muy lejos de lo que cabía esperar. Portugal, dado lo abierto del grupo de España, no arriesgó lo más mínimo y se conformó con el empate desde el primer minuto. A fin de cuentas, no ha recibido ni un solo gol concluida la primera fase (como Uruguay) y ha demostrado tener por fin un portero de garantías. Queiroz buscó fijar a Maicon con la entrada de Duda –lo logró– y no dudó en sacrificar a Cristiano Ronaldo en la tarea más ingrata posible: correr y correr tras el balón como único atacante de una nube de defensas.

Pero Brasil es Brasil y no se puede justificar el bajón. Da la impresión de que la 'segunda línea' de la canarinha es de un nivel muy inferior al once inicial, y que la distribución de dorsales –Brasil es la única selección en el que juegan todos con las camisetas del 1 al 11– además de no ser casual es irreversible. Si Baptista quedó lejísimos de Kaká, Daniel Alves no salío bien parado en el lugar del lesionado Elano. Nilmar, jugando por el reservado Robinho, apenas apareció. Y los cambios, Josué, Ramires y Grafite, ofrecieron bien poco. Si acaso el segundo mostró por qué Dunga siempre tira de él: corre y corre y da de lo lindo.

Dunga busca solvencia, y luego ya veremos. Portugal buscó defenderse, y luego tirar alguna contra. En ese choque de mentalidades, una ocasión estupenda de Meireles a la hora de partido terminó de convencer a Brasil de que tenía mucho más que perder de lo que pensaba, y que el empate era un triunfo parcial que no afeaba tanto su torneo, ¿o sí? Pasecito por aquí, pasecito pór alla, y así hasta que la grada dijo basta y cambió vuvuzelas por silbidos.

Portugal, encerrada como... –pongan el calificativo más severo que se les ocurra–, tuvo sin embargo las ocasiones más claras del aburridísimo segundo acto. Además del referido remate de Meireles que Julio César logró desviar, Danny perdió el pulso con el meta en el descuento justo después de que Lucio golpeara claramente el balón con el brazo.

Lo único destacable del encuentro, eso sí, fue de Brasil. Luis Fabiano se sacó de la manga un pase espectacular que cruzó toda la defensa portuguesa –eso implica más jugadores aún de lo habitual– y Nilmar logró rematar para que Eduardo y el poste evitaran el tanto brasileño. No mucho después, un cabezazo de Luis Fabiano en el segundo palo salió pegadito a la cruceta.

El grupo de la muerte finalizó como el grupo de la siesta. Si el Portugal-Costa de Marfil fue insufrible, Portugal-Brasil siguió en esa línea. No cabe duda de que Portugal va a seguir así todo lo que aguante en el torneo. De Brasil se espera mucho más. Tanto que habrá que ver qué ocurre en los cruces. A falta de conocer el rival de octavos, Holanda aguarda en el horizonte. Y después, nada: el superviviente de Uruguay-Corea y EEUU-Ghana.

0 - Portugal: Eduardo; Ricardo Costa, Ricardo Carvalho, Bruno Alves, Fabio Coentrao; Danny, Tiago, Pepe (Pedro Mendes, 63'), Raúl Meireles (Miguel Veloso, 84'), Duda (Simao, 54'); y Cristiano Ronaldo.

0 - Brasil: Julio César; Maicon, Lucio, Juan, Michel Bastos; Gilberto Silva, Felipe Melo (Josué, 44'), Daniel Alves; Julio Baptista (Ramires, 82'); Nilmar y Luis Fabiano (Grafite, 85').

Árbitro: Armando Archundia (MEX). Mostró tarjeta amarilla a los portugueses Tiago, Pepe, Duda y Coentrao, y a los brasileños Luis Fabiano, Juan y Felipe Melo.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la tercera y última jornada del Grupo G del Mundial de Sudáfrica 2010 disputado en el estadio Moses Mabhida de Durban ante unos 62.700 espectadores. Brasil y Portugal se clasifican para octavos como primera y segunda de grupo, respectivamente.

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