Aviso para navegantes, aquí está el Betis Baloncesto (94-72)
El conjunto verdiblanco barre al Fuenlabrada recuperándole incluso el 'average' en un gran partido aun sin los lesionados Benite, Radoncic y Rubén López
El partidazo de Hughes, con 7/11 en triples, llevó al conjunto sevillano a un contundente triunfo que le permitirá pelear por acabar segundo en la última jornadas
Aviso para navegantes, el Betis Baloncesto ha cogido velocidad de crucero y no levanta el pie del acelerador. No tiene miedo a nadie y no mira más allá del rival que tiene enfrente y así barrió al Fuenlabrada, que llegaba como segundo clasificado al Palacio de los Deportes, y al que dio caza recuperándole incluso el average particular (-17 en la primera vuelta) ganando por un contundente 94-72. Todo se aprieta por arriba y los de Gonzalo García de Vitoria afrontarán la última jornada con la posibiliad de ser segundos, terceros o cuartos dependiendo de lo que haga en Palencia. Y ojo, que no es baladí la cosa, porque los cruces en una hipotética Final Four están decididos y alguno sacará la calculadora.
Fue muy superior el conjunto hispalense desde el segundo cuarto, pese a que Benite, Radoncic y Rubén López no jugaron para no forzar sus respectivas recuperaciones. Da igual, porque súper Hughes está con ganas y confianza y veía el aro como una piscina ante un rival que fue de más a menos, fallón como en pocos encuentros esta temporada, errando canastas bajo el aro o tiros liberados. No tendrían el día los de Toni Ten, sin juego interior con un Nwogbo al que no le salía nada y agarrados solo a las apariciones fugaces de Jorgensen y Matulionis. Sin noticias de Westermann, Zurbriggen, Munnings o Mc Grew. Si se ven una próxima vez, probablemente todo será muy distinto.
No arrancó el partido con demasiada intensidad. Al contrario, fue un inicio algo frío por el ambiente en las gradas y el juego sobre la pista, con dos equipos que ya están pensando más en el play off que en este final de la liga y no querían enseñar todas sus cartas por si acaso se ven las caras en la Final Four por el ascenso. Renfroe y Hughes tuvieron más descanso de lo habitual en la primera parte, pese a las bajas de los verdiblancos, con Jelinek y Dallo con minutos para ver si de una vez se enganchan.
Enfrente, en el Fuenlabrada, más de lo mismo. Toni Ten rotaba a sus piezas para no exigerles un esfuerzo físico extra que se pueda pagar más adelante y en defensa había poca intensidad, permitiendo ataques cómodos y tiros liberados tanto en la pintura como desde el perímetro, en el que le faltó acierto de inicio a los locales. Pero el 1/6 en triples no fue un lastre en esos primeros 10 minutos, porque por dentro Tunde hacía el trabajo sucio para que Renfroe y Cvetkovic encontraran claras situaciones de tiro.
La jornada de brazos caídos en defensa la aprovechó Jorgensen para mantener al conjunto madrileño, que logró su primera ventaja con el 13-14, aunque el triple de Cvetkovic al final, el único del primer cuarto, respondió al de Matulionis, con despiste de Kasibabu en la marca, para cerrar el primer acto con 20-19.
El base serbio del Betis asumió galones con Renfroe y Hughes descansando en el banquillo y Benite y Radoncic sin jugar, todavía recuperándose de sus lesiones y sin la necesidad aún de forzarlos. Asistía y anotaba Cvetkovic en un Betis que probaba cosas cara a lo que ha de venir, como una zona 2-3. Y a golpe de triples del balcánico, de Jelinek y otro de Álex Suárez, el equipo sevillano abrió una pequeña brecha aprovechando los errores en el tiro de un desacertado Iván Cruz, al que incluso se empezó a flotar en el triple. Amenazó el Betis con romper el partido (35-28), pero el 2+1 de Jorge Bilbao tras un rebote ofensivo lo evitó. Ojo a este detalle, porque siguen sufriendo mucho los de Gonzalo García de Vitoria en el rebote y cualquier rival suma mucho en las segundas oportunidades.
Pero llegó el momento Hughes. Un jugador con nivel de sobra para la ACB. Un microondas que tiene momentos de inspiración que deciden un partido y con su acierto exterior empezó a romper el marcador. Con diez puntos consecutivos puso el +12 en el marcador (45-33) y eso que falló un adicional que hubiera supuesto el +13, aunque una canasta de Westermann y el 3+1 de Edu Duran encauzaron un poco la situación para llegar al descanso con 45-39.
Pero el Betis Baloncesto tenía hambre. Quería demostrar cosas. Elevó su intensidad defensiva y el Fuenlabrada no se enteró. No supo cómo reaccionar y con un 9-0 de salida los locales se vieron ya con el average igualado (56-39) y una marcha más en su ritmo de juego que no rebajó, ante un rival que quería, lo intentaba, pero no podía. Y eso que dos triples seguidos de Westermann redujeron la distancia (60-48), pero Cvetkovic tomó el relevo en ataque de Hugues para elevar de nuevo la renta al +17, aunque entre Matulionis e Iván Cruz dejaron el tercer tiempo con 65-52.
El Betis era claramente superior. Jugaba con más ganas y deseo y estaba por ver si la ambición le llevaba a remontar el average de la primera vuelta, esos 17 puntos, o se quedaba a las puertas. Hay que recordar que el segundo se mediría en unas hipotéticas semifinales con el ganador del Obradoiro-Palencia, siendo el conjunto gallego uno de los equipos más en forma de la competición y que ha superado esta campaña tres veces a los béticos. ¿Pero quién dijo miedo? De Bisschop mandaba en la zona, Kasibabu peleaba por cada balón suelto yéndose al suelo y Hughes seguía en modo jugón para poner otra vez el +20 con ocho puntos seguidos (83-63). La diferencia incluso se fue al +23 (máxima del encuentro) con una canasta de Dallo, aunque e el intercambio de golpes final a los últimos segundos se llegó con 90-72 tras una canasta de Jorgensen. Perdió la pelota el Betis y se precipitó Westermann con un mal triple en vez de buscar una canasta de dos puntos para recuperar el average y Jelinek dio la puntilla para demostrar que este Betis no le tiene miedo a a nadie.
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