Ayesa Air Control crece un 10% en 2017 y crea una filial en Alemania
ADM Sevilla 2018
La aeronáutica, nacida en 2011 y propiedad al 50% de Ayesa y Sevilla Control, factura ya más de siete millones y emplea a 140 personas
Ayesa Air Control -empresa nacida como joint venture en 2011 y participada al 50% por Ayesa y Sevilla Control- se ha hecho con un hueco en el mercado aeronáutico. Tras siete años de vida, ya emplea a 140 trabajadores y cerró 2017 con entre 7 y 7,5 millones de facturación, tras crecer alrededor de un 10%. Para 2018 prevé continuar el mismo ritmo, con un alza del negocio similar a la del pasado año.
La compañía ha logrado este avance con un modelo de negocio que se basa en gran parte en la ingeniería de fabricación; es decir, en el trabajo para optimizar procesos, "para hacer la producción más eficiente, ahorrar costes, hacer los lanzamientos en menos tiempo y pasar de prototipo a serie de una manera más efectiva", explicó ayer Pedro Sanz, director general de Ayesa Air Control (ACC) en el marco del Aerospace & Defense Meetings (ADM) Sevilla 2018, encuentro empresarial que se desarrollará hasta el viernes.
ACC nació con el apoyo de Airbus en 2011 pero de ahí ha pasado a otros ámbitos. Ahora, su negocio depende en un 50 o 60% de la empresa tractora y todavía tienen bastante peso programas como el A400M o el A330 MRTT, así como la familia de los A350. Pero busca diversificar y más aún en programas que en clientes. "Si te especializas en el A400M y tienes una gama muy amplia de socios, al final, si el cliente final deja de comprar afecta a toda la cadena", explica como motivo Pedro Sanz.
De ahí la importancia de entrar en programas como el Ariane 6, la lanzadera espacial que ahora desarrolla Airbus para la Agencia Espacial Europea; o el hecho de que ACC haya sido reclamada por el gigante aeronáutico para solucionar un problema en sus plantas del sector espacial relacionado con los procesos de fabricación de paneles solares para satélites. Eso ha dado la oportunidad a Ayesa Air Control de incrementar su presencia en Alemania, ya que allí están la mayor parte de las plantas de Airbus pertenecientes a esta división. Su solución se ha implantado en la mayor parte de ellas, así como en Reino Unido y en la fábrica española de Tres Cantos (Madrid). Además, este trabajo ha contribuido a que en 2017 el 20% de la facturación haya provenido de este ámbito de actividad.
En coherencia con todo esto, la firma se implantó en 2017 en Alemania -concretamente, en Múnich- a través de la creación de una empresa nueva participada al 100% por ACC. El objetivo es replicar los servicios que ya ofrece en España en aquel país, con la expectativa de obtener más contratos al ser un punto a favor el hecho de tener implantación local. Ayesa Air Control espera terminar el año con 15 trabajadores en Múnich y que el país represente en 2018 el 15% de la facturación. De todas formas, antes de entrar en Alemania ACC ya exportaba su ingeniería a programas en Francia y Reino Unido, así como a Brasil e Indonesia, aunque sin presencia física.
Respecto al A400M -que pese a esta diversificación sigue siendo parte importante del trabajo de ACC-, Pedro Sanz admite que la reducción de cadencia va a repercutir, aunque la "flexibilidad" y "la buena gestión" hará que "el impacto no sea tan dramático". Además, en una ingeniería los ajustes de empleo son más complicados, "ya que si prescindimos de gente el conocimiento se va a otras empresas". "Por eso trabajamos en diversificar lo máximo posible" afirma.
Otro factor que contribuye a amortiguar el efecto A400M es el respaldo de "dos grandes grupos que no dependen tanto de Airbus", sobre todo Ayesa, con una facturación de 270 millones de euros y 4.500 empleados. "Esto es un valor. Los clientes grandes valoran mucho esto", dice Sanz, que recuerda que la alianza de Ayesa y Sevilla Control se produce por un interés mutuo: la firma presidida por José Luis Manzanares Japón no tenía especialización en el sector aeroespacial y la aeronáutica tiene mucha experiencia en fabricación (es uno de los proveedores de mecanizado más importantes de Airbus) pero no era fuerte en ingeniería.
ACC ha aprovechado el ADM para mostrar sus últimas soluciones: un método de impresión en 3D y el droncaptor, un sistema que permite proteger un área de la acción invasiva de drones sacándolos de la zona o bloqueando su funcionamiento. Su aplicación y comercialización es, de momento, muy incipiente.
Airbus alaba el apoyo institucional de la Junta
El consejero de Economía y Conocimiento, Antonio Ramírez de Arellano, puso en valor ayer, en la inauguración de la IV edición de la feria ADM, que Andalucía ha sido capaz de levantar en la última década un "complejo industrial en torno al sector aeronáutico y aeroespacial". Tras visitar la zona de exposición en el que unas 250 empresas dan a conocer sus productos y servicios, el consejero de Economía inauguró oficialmente el IV Aerospace And Defense Meeting, que reúne en Sevilla a más de 1.100 profesionales de empresas de veintiocho países. También participó en la inauguración del ADM el director de la prelínea de montaje final de Airbus en la factoría sevillana de Tablada, Juan José Silva, quien agradeció a la Junta el apoyo institucional prestado al sector aeronáutico en los últimos treinta años y afirmó que este soporte "está garantizado y nadie puede tener dudas". Puso en valor el esfuerzo de la industria aeronáutica andaluza por reinventarse y adaptarse a los nuevos retos y celebró que para ello haya contado con un "magnífico apoyo institucional". Un ejemplo de este respaldo es, según el directivo de Airbus, la celebración de la cuarta edición de ADM en Sevilla.
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