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La cantaora japonesa Noriko Martín: “No he nacido andaluza pero espero respeto”

Noriko Martín, cantaora japonesa. / Juan Carlos Vázquez Osuna
Inmaculada Rivera

03 de febrero 2026 - 06:02

Contar la historia de una japonesa enamorada del flamenco no resulta inusual, pero sí lo es contar la historia de una japonesa enamorada del flamenco que saca su primer disco cantando en japonés. Noriko Martín (Nagoya, Japón, 1976) tiene un timbre aterciopelado y un sentimiento interpretativo que en Más allá de las llamas, según los críticos, mira hacia el mundo sin perder la pureza del cante jondo. Todo un desafío.

Pregunta.¿Cuál es la historia de Noriko Martín?

Respuesta.Me enamoré del cante jondo en el parque temático en el que trabajaba. Primero me dediqué al baile, pero una operación me obligó a dejarlo, así que me planteé que tenía que saber de música flamenca y aprender a cantar. Un maestro japonés guitarrista me dijo que aprendiera para acompañar al baile. Y poco a poco fui aprendiendo. Cuando bailaba no me fijaba mucho cómo era la historia del flamenco, así que estudiando el cante lo descubrí más profundamente. Evidentemente todo lo jondo está en español, pero hay muy buenos profesores y empecé a pensar que, de alguna forma, podría expresar el flamenco con mi forma de ser, como nacida y criada en Japón. Entonces fue cuando conocí al productor Paco Ortega, quien me dijo que el flamenco es de la humanidad y que daba igual el idioma. Él también tenía el objetivo de que fuese más una música del mundo, algo más abierto. Así que se juntaron las dos ideas. Lo que le llevó a proponerme, antes de la pandemia, que cantara en japonés.

P.Procede de una familia de cante tradicional japonés.

R.No son profesionales, pero mi tío tenía el título de maestro y mi abuelo cantaba también.

P.Más allá de las llamas es el primer álbum flamenco cantado en japonés. ¿Es de valientes meterse en un proyecto así?

R.Tenía preocupación al principio, pero me di cuenta de que era lo que quería hacer y que tenía poco que perder. Más bien al contrario, al hacer algo que no había hecho nadie iba a ganar mucha experiencia. La verdad es que agradezco muchísimo cómo se valora mi trabajo, me siento muy afortunada. Yo sola no podría.

P.Destaca la labor de Paco Ortega, pero ¿qué ha supuesto para usted?

R.El disco es algo que no esperaba. Es un tesoro y estoy orgullosa. Por primera vez en la historia del flamenco en España dejar una huella así es total.

P.Ha declarado que este trabajo no es una fusión. ¿Con qué palo se siente más identificada?

R.Siento amor y admiración por Granada y por la Alhambra. Uno de los sitios que me cambió la forma de ver la vida. Me gustan cantaores de Granada como Marina Heredia o la familia Morente. Después está la alegría de Cádiz. Eso viene de mi infancia, el mar, es como el pueblo de mi madre. Pero vamos, a mí me gustan todos los palos realmente.

P.¿Es más difícil cantar flamenco en español o en japonés?

R.Para mí en español. Para un extranjero es aprender desde menos cien. No es solo saber el idioma, sino aprender a conocer la cultura, la historia de España... Pero tampoco es fácil en japonés.

P.El tema principal se compuso cuando Rusia invade Ucrania. ¿Es cierto que en su música hay un equilibrio entre el compás flamenco y las resonancias melódicas del Japón tradicional?

R.Sí, así es. El primer tema da nombre al disco porque quiero un mundo mejor. Creo que tenemos que pensar un poco más y que reconocer la parte negativa del ser humano. La vida es corta, hay tristeza y dolor y pena, pero precisamente dentro de eso sale esa alegría. En el disco quería reflejar todo eso. Que es como se sienten los japoneses en general. En Japón hay terremotos y tifones, y también está la flor del cerezo, símbolo del Japón, que solo florece una semana o 10 días y enseguida se marchita. Los japoneses buscamos la belleza de esa flor, pero no solo cuando está florecida, sino cuando empieza a caer, por eso podemos decir que la vida es bella. Yo creo que, en ese sentido, la melancolía que conlleva la música flamenca es transversal y ahí coincide con la japonesa.

P.¿Cómo se ha acogido en España y en su país Más allá de las llamas?

R.En Japón todavía estoy un poco desconcertada, poco a poco. En España hay muy buena aceptación. Agradezco muchísimo a Andalucía que me haya aceptado, pero claro hay opiniones de todo.

P.¿Por qué la sociedad japonesa se siente tan identificada con el flamenco?

R.Es por la melancolía que lleva la música flamenca y las similitudes que tiene el cante jondo y el canto tradicional. También es por cómo usamos la garganta, y respecto al baile, aunque hay mucho zapateado, mucho movimiento, de repente ese silencio recuerda al teatro kabuki.

P.España, a través de Coria del Río en Sevilla, está muy enraizada con Japón. ¿Cree que se trata de dos sociedades que se entienden sin hablar el mismo idioma?

R.El sentimiento es universal. Expresamos de manera un poco diferente, pero sentimos lo mismo. Para los japoneses España es un país exótico, como a los españoles lo es Japón.

P.Su música tiene un componente muy real, los críticos aseguran que mira hacia las músicas del mundo sin perder la pureza o la autenticidad del flamenco. ¿Lo cree así?

R.Sí. El flamenco es el tesoro de Andalucía, un tesoro de España, por eso lo bueno hay que compartirlo.

P.¿Tiene miedo de lo que opinen los puristas?

R.No tengo miedo, pero sí respeto. Todo el mundo puede opinar y entiendo que la raíz tiene que ser pura, pero como yo no he nacido ni gitana, ni andaluza ni nada, también espero respeto y que vean cómo amo al flamenco.

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