Génova, capital política de Extremadura y Aragón

El PP nacional tutelará el diálogo con Vox, que aparca el debate de asientos, para investir a Guardiola y a Azcón

El PP fija sus líneas para pactar con Vox: proporcionalidad, coherencia programática y aprobación de los Presupuestos

Alberto Núñez Feijóo, en un acto en Granollers. / Enric Fontcuberta / Efe
Juan de la Huerga

24 de febrero 2026 - 06:00

Dos meses después de las elecciones adelantadas en Extremadura parece que PP y Vox se han arrimado, que no fumado, a la pipa de la paz para aprovechar su mayoría en las urnas tanto en la comunidad biprovincial como en Aragón, donde también hubo comicios anticipados el 8 de febrero con un resultado similar. Los populares han dado un paso al frente y será Génova directamente, sede nacional de la formación liderada por Alberto Núñez Feijóo, la que tutele y lleve el mando de las operaciones en las negociaciones con el partido de Santiago Abascal, al objeto de evitar una repetición electoral y no dar oxígeno al PSOE, muy dañado en ambas comunidades.

Feijóo ha virado en su estrategia de dejar manos libres a sus barones para que negocien en sus territorios. Ahora se pone al frente su equipo para llevar a buen puerto el diálogo con Vox después de tantos desaires entre unos y otros. También el equipo de Abascal llevará el peso para concretar pactos de Gobierno que conduzcan a las investiduras de María Guardiola en Mérida y de Jorge Azcón en Zaragoza.

Todo ello con el objetivo de evitar la repetición electoral, que era más probable en Extremadura, por el complejo transcurso de las negociaciones, que arrancaron tras el 21-D. Al igual que en Aragón (el 8 de febrero), los populares ganaron, pero necesitan el apoyo de Vox para que tanto Guardiola como Azcón puedan continuar al frente de sus respectivos ejecutivos.

Minutos después de que Vox adelantara la noticia de que partían desde cero en las nuevas negociaciones, el PP fue a rebufo. Cuca Gamarra confirmó que Génova participará en las negociaciones con Vox en Extremadura y Aragón para facilitar los pactos de Gobierno. Lo harán para garantizar que estos acuerdos se ajustan a las posiciones nacionales del partido, para velar por su "coherencia" y su proporcionalidad con los resultados electorales, ha explicado. "No vamos a permanecer impasibles ante el riesgo de repeticiones electorales", insistió Gamarra. Explicó que el PP debe actuar "con responsabilidad" y que las direcciones de ambos partidos deben tener "altura de miras" para representar una alternativa al Ejecutivo de Sánchez.

Durante una visita a Arévalo (Ávila), en la precampaña electoral en Castilla y León (la siguiente con comicios, el 15 de marzo), el presidente de Vox aseguró que "nadie quiere una repetición electoral" en Extremadura, aunque advirtió que no piensa "traicionar" a sus votantes. Afirmó que apuesta por acuerdos a cuatro años, pero avisó al PP de que no tienen problemas en romperlos si sus socios los "engañan" o "estafan", como ha ocurrido en Castilla y León en este mandato, y abundó en que Vox no facilitará una investidura para luego "dejar hacer y deshacer" al PP.

Fuentes del PP confirmaron también que la iniciativa de negociar fue compartida con los barones populares Guardiola y Azcón. Reconocieron un cambio de estrategia de Feijóo –quien hasta ahora no había intervenido directamente en negociaciones regionales– que viene motivado por el riesgo de repetición electoral en alguno de los territorios. Génova, añadieron las fuentes, tiene una responsabilidad que Feijóo asume.

Según el PP, todavía no hay fecha para el inicio de las negociaciones. Sin embargo, Vox dio algunos detalles, como que se iniciarán esta misma semana. A ellas los de Abascal acudirán con un nuevo formato de negociación en dos fases: la primera, centrada en el programa de Gobierno, y la segunda, en los cargos, avanzó su secretario general, Ignacio Garriga, quien así se lo ordenó al equipo negociador de Vox, que continuará formado por sus candidatos a la Junta de Extremadura, Óscar Fernández, y del Gobierno de Aragón, Alejandro Nolasco, acompañados por las secretaria general adjunta del partido, Montserrat Lluis. Según Garriga, en la primera fase no se hablará de nombres ni consejerías. "Ahora estamos en plasmar las ideas que queremos impulsar", afirmó.

Sí trascendió horas después las 10 líneas básicas fijadas por el PPque deben regir sus pactos con Vox para asegurar la estabilidad institucional. Defiende que cualquier acuerdo debe basarse en el "principio de coherencia programática", respeto a "la proporcionalidad" salida de las urnas y compromiso de "aprobación de cuatro presupuestos", entre otras cuestiones.

Así se recoge en el documento marco impulsado por Feijóo para "guiar las negociaciones con otros partidos cuando la aritmética resultante de las urnas así lo justifique", como ha sucedido en Extremadura y Aragón. En el texto, el PP apuesta por "un sistema de diálogo y consenso que rompa la dinámica de chantaje político y privilegios injustificables. En consecuencia, fijamos el siguiente marco de negociación de pactos: único, vinculante y de aplicación en toda España, con el objetivo de garantizar la gobernabilidad con coherencia, proporcionalidad y estabilidad", afirmó el PP.

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