Un empresario acusado por el caso ERE de la Sierra Norte de Sevilla admite los hechos y se declara "avergonzado"
José María Sayago reconoce ante el tribunal que debió darse cuenta de que las ayudas de la Junta de Andalucía eran ilegales y, aun asumiendo su culpa, descarga la responsabilidad en el ya fallecido José Enrique Rosendo
Anticorrupción pide seis años de cárcel al empresario Sayago por las ayudas al "tándem" de la Sierra Norte
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El empresario José María Sayago, implicado en el caso ERE por su papel en varias empresas de la Sierra Norte de Sevilla, ha reconocido este lunes en la Audiencia de Sevilla su responsabilidad en la recepción de ayudas irregulares y se ha declarado "absolutamente arrepentido y totalmente avergonzado". Ante el tribunal de la Sección Primera, que ha empezado a enjuiciarlos a él y a otros tres acusados, Sayago también ha intentado dejar claro que la principal responsabilidad de aquellos actos ilícitos recayó en José Enrique Rosendo, hijo de un alcalde de El Pedroso y empresario vinculado al PSOE y al entonces director general de Trabajo, Francisco Javier Guerrero, igualmente natural de esa localidad serrana. Pero eso no quita para que haya admitido que debió darse cuenta de que las subvenciones que les fue concedido la Junta de Andalucía transitaban al margen de la ley.
En la pieza separada de la macrocausa que ha comenzado a juzgarse hoy, la Fiscalía Anticorrupción pide seis años de cárcel para Sayago por malversación en relación con las ayudas por un importe total de 34.264.273 euros que la Administración concedió al denominado "tándem" de la Sierra Norte, compuesto por él mismo y Rosendo. Este último falleció en 2016 con sólo 50 años. El Ministerio Público, además, solicita otros cinco años de cárcel para los empresarios Eduardo Lora, Manuel Valdecantos y Manuel Robles al considerarlos cooperadores necesarios en la comisión del delito de corrupción. El último de ellos, sin embargo, ha sido excluido de la causa a lo largo de la sesión debido a su delicado estado de salud.
Sayago ha sido el primer encausado en declarar ante los magistrados. A preguntas de la fiscal, el empresario ha reconocido los hechos que le imputa y ha recordado que en aquella época de bonanza "todo era real en una primera fase", ya que con el dinero recibido de la Junta "se construyeron mataderos y secaderos". Después, todo se torció. "Me siento totalmente avergonzado. Yo no tenía ni la más remota idea de lo que ocurría, me di cuenta cuando la jueza [Mercedes Alaya] me comunicó la relación de cargos", ha rememorado.
"Desde entonces, mi colaboración ha sido absoluta", ha resaltado también Sayago, que no presentó "ningún recurso" contra ninguna de las decisiones judiciales en su contra. "Sólo quería que llegara este momento", ha apostillado, en referencia al propio juicio. Y por el camino, además, ayudó a resarcir a la Junta en aproximadamente un millón de euros.
"No me di cuenta y también es parte de culpa. Yo actué desde la más absoluta subordinación a Rosendo, él era el que mandaba", ha destacado el empresario. "Yo nunca he estado en ningún partido político, yo venía de Madrid y este señor me planteó un proyecto empresarial. Yo me incorporé como director comercial, y fue mucho después de la primera ayuda, pero estaba claro que había un apoyo total de la política a este señor. Él y Guerrero definían cómo debía ser la estructura de las empresas. Yo en aquella época era más su chófer", ha explicado.
Después, sin embargo, acabó siendo el responsable de comercializar los productos de aquel entramado. Pero... "El que decía y marcaba todas las pautas era Rosendo. Yo por inexperiencia no me di cuenta, pero debí darme cuenta. Mi obligación era haberme dado cuenta", ha repetido.
En 2007, sus caminos se separaron. Fue después de la venta de aquellas empresas al grupo Barbadillo. "Ya no le interesamos. Él se quedó el dinero de la venta a Barbadillo, unos seis millones de euros. Yo no cobré ninguna ayuda", ha afirmado. De hecho, cuando su abogado le ha preguntado dónde cree que está el dinero supuestamente malversado, ha respondido que una parte "estará invertido en proyectos empresariales reales", pero otra permanecerá "en los herederos de Rosendo".
Lo que sí ha negado tajantemente Sayago es que él estafase al BBVA, que es la segunda parte de la acusación contra él. Su letrado, Juan Carlos Alférez, ha pedido a la Sección Primera que el banco sea expulsado del procedimiento por formular una "acusación sorpresiva" en relación a unos hechos que "en ningún momento de la instrucción le fueron imputados". El tribunal no ha resuelto esta cuestión previa sobre la marcha, pero la Fiscalía se ha adherido a la petición de la defensa y ni la Junta de Andalucía ni el PP se han opuesto. El BBVA reclama ocho años de cárcel para Sayago sólo por este presunto delito de estafa agravada. "Yo no tengo ninguna necesidad de estafar a ningún banco, no es mi esencia", ha respondido el protagonista.
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