Los forenses que le hicieron la autopsia a Reda tampoco arrojan mucha luz sobre el crimen de Santa Clara

Los peritos defienden que la tesis más factible es que hubo un solo atacante, pero no pueden determinar si era más alto o más bajo que la víctima y ni siquiera descartan la opción de dos agresores

El crimen de Santa Clara se enreda: la Policía no sabe "con seguridad" quién apuñaló a Reda y una testigo apunta al cómplice

De izquierda a derecha, de espaldas frente a la magistrada, Manuel F.M. y Sergio F.A.
De izquierda a derecha, de espaldas frente a la magistrada, Manuel F.M. y Sergio F.A. / Ismael Rubio

Los forenses que le practicaron la autopsia a Reda El Archad, el joven marroquí de 21 años que murió apuñalado el 3 de marzo de 2024 cuando volvía de una noche de trabajo y fiesta en las discotecas del Polígono Calonge, han sido los protagonistas de la tercera sesión del juicio que se está celebrando en la Audiencia de Sevilla. Los acusados son Sergio F.A. y Manuel F.M., otros dos jóvenes de Los Pajaritos que se metieron en una discusión o pelea con los dos hermanos a quienes la víctima acompañaba de camino de vuelta al barrio. El caso es que los presuntos homicidas se culpan mutuamente, la Policía ya reconoció que no puede asegurar al cien por cien que Sergio fuese el autor material del apuñalamiento y los peritos tampoco han acabado de arrojar luz sobre la autoría del crimen.

Según la información pura y dura de su informe, Reda recibió tres puñaladas en la parte anterior del cuerpo y otras tres por la espalda. Las primeras se corresponden con un momento en el que “la víctima y el agresor están frente a frente” y Reda “se defiende”. De esa primera fase, por tanto, provienen las heridas defensivas que presentaba el cuerpo, una de ellas con entrada y salida en un brazo.

La lesión mortal es una de las que sufrió por la espalda. En ese caso, el arma “penetra entre dos costillas y se encuentra con la aorta abdominal”. Al tratarse de una arteria, “por ahí pasa toda la sangre del cuerpo”, así que Reda sufrió “una hemorragia muy severa” que le hizo perder dos litros de sangre, según los cálculos de los expertos. El desangramiento fue “muy rápido”, hasta el punto de que “como mucho tardó 20 o 30 segundos en caerse al suelo”.

Más allá de la información objetiva que les proporcionó el examen del cadáver, poco más pudieron aportar los forenses. Su interpretación es que sólo hubo un atacante porque todas las lesiones “son compatibles con la misma arma”, pero “no es descartable que se usase más de un arma”, admitieron. “Es posible que fuesen dos personas, pero no podemos determinarlo”, añadieron.

Lo mismo debe decirse de qué tipo de persona apuñaló a la víctima y en qué circunstancias físicas. Cuestionados por si el atacante debía ser más alto o más bajo que Reda, los especialistas fueron sinceros: “No podemos pronunciarnos”. El motivo básico es que no saben si el fallecido estaba de pie o en el suelo, aunque la entrada de la navaja en esa parte de la espalda fue “prácticamente recta”, con lo que da la impresión de que en ese momento ya se había caído. Pero ni eso aseguraron. “No podemos determinarlo”, insistieron.

Lo que sí tienen claro los forenses es que esa herida letal “debió de ser de las últimas en producirse”. Además, la víctima perdió casi toda su capacidad de resistencia tras el primer ataque cara a cara. “Parece poco probable, podría ocurrir pero es lo menos probable”, respondieron ambos cuando se les preguntó si pudo haber corrido o peleado después de recibir las primeras puñaladas.

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