Indemnización de 35.000 euros por un error en el diagnóstico de una torsión testicular
La sentencia concluye que se le ocasionó una pérdida de oportunidad al no realizarle una ecografía al perjudicado, al que le tuvieron que extirpar un testículo
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El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha confirmado la sentencia que condena al Servizo Galego de Saúde (Sergas) a indemnizar con 35.000 euros a un paciente por un error en el diagnóstico de una torsión testicular, lo que le supuso la pérdida del testículo derecho. De esta forma, el alto tribunal gallego ha desestimado el recurso interpuesto por el Sergas contra el fallo emitido en primera instancia por el Juzgado de lo Contencioso-administrativo número 1 de Pontevedra.
Según refiere la sentencia, el TSXG es conocedor "por otros casos similares" de los protocolos médicos a seguir cuando un paciente presenta una dolencia testicular. Estos protocolos indican que se debe actuar con rapidez, ya que si transcurre un número determinado de horas desde el inicio del dolor intenso, difícilmente se puede salvar el órgano afectado debido a la necrosis e infarto. Para una detección a tiempo, se requiere llevar a cabo una prueba muy concreta: la ecografía Doppler escrotal.
En este caso en particular, la prueba no se realizó porque la doctora que atendió al paciente en el Punto de Atención Continuada de Silleda no observó signos evidentes de una posible torsión testicular. Sin embargo, cuatro días después, el paciente ingresó de urgencia en el Hospital Clínico de Santiago en un estado avanzado e irreversible, momento en el que se le diagnosticó la afección. Los magistrados concluyen que, de haberse pautado la realización de la ecografía, "habría mayores probabilidades de salvar el testículo", por lo que remitir al paciente de nuevo al domicilio con la prescripción de antiinflamatorios fue inadecuado, ocasionándole una "pérdida de oportunidad terapéutica".
La importancia de la ecografía Doppler escrotal en el diagnóstico de la torsión testicular
La ecografía Doppler escrotal es una prueba de imagen no invasiva que permite evaluar el flujo sanguíneo y la estructura de los testículos y el escroto. Esta técnica combina la ecografía convencional con el efecto Doppler, lo que posibilita detectar alteraciones en la vascularización testicular, como ocurre en el caso de una torsión testicular.
La torsión testicular es una emergencia urológica que requiere un diagnóstico y tratamiento rápidos para evitar la pérdida del testículo afectado. Se produce cuando el cordón espermático, que contiene los vasos sanguíneos que irrigan el testículo, se retuerce sobre sí mismo, cortando el suministro de sangre al órgano. Si no se corrige a tiempo, puede provocar un infarto testicular y la consiguiente necrosis del tejido.
Ante la sospecha clínica de una torsión testicular, basada en síntomas como dolor testicular intenso y repentino, hinchazón y enrojecimiento del escroto, es fundamental realizar una ecografía Doppler escrotal de forma urgente. Esta prueba permitirá confirmar el diagnóstico y evaluar el grado de compromiso vascular, orientando así la toma de decisiones terapéuticas.
Consecuencias de un diagnóstico tardío de la torsión testicular
Un diagnóstico tardío o erróneo de la torsión testicular puede tener graves consecuencias para el paciente, como ha quedado patente en el caso juzgado por el TSXG. La pérdida de un testículo no solo tiene un impacto físico, sino también psicológico y emocional en el individuo afectado.
Además de la repercusión en la fertilidad, la extirpación de un testículo puede afectar a la producción hormonal, principalmente de testosterona, lo que a su vez puede tener implicaciones en el desarrollo y la función sexual, así como en la masa muscular y ósea.
Asimismo, la pérdida de un testículo puede generar sentimientos de ansiedad, depresión y problemas de autoestima, especialmente en hombres jóvenes. Por todo ello, es crucial que los profesionales sanitarios estén familiarizados con los protocolos de actuación ante una sospecha de torsión testicular y actúen con celeridad para minimizar las secuelas de esta patología.
¿Cuáles son los síntomas de una torsión testicular?
Los síntomas más comunes de una torsión testicular incluyen dolor intenso y repentino en un testículo, hinchazón y enrojecimiento del escroto, náuseas y vómitos, y posición elevada del testículo afectado.
¿Qué pruebas se realizan para diagnosticar una torsión testicular?
La prueba de elección para diagnosticar una torsión testicular es la ecografía Doppler escrotal, que permite evaluar el flujo sanguíneo y la estructura de los testículos y el escroto.
¿Cuánto tiempo se tiene para tratar una torsión testicular antes de perder el testículo?
El tiempo es crucial en el tratamiento de la torsión testicular. Se estima que, si se interviene en las primeras 6 horas desde el inicio de los síntomas, la tasa de salvamento del testículo es del 90-100%. Pasadas las 12 horas, esta tasa se reduce al 20-50%.
¿Puede ocurrir una torsión testicular en cualquier edad?
Aunque la torsión testicular puede ocurrir a cualquier edad, es más frecuente en niños y adolescentes, especialmente entre los 12 y los 18 años. También puede darse en recién nacidos y, con menor frecuencia, en adultos jóvenes.
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