La ciudad distraída: cuando el móvil pone en riesgo a los peatones
Una de cada 3 personas utiliza siempre o frecuentemente el teléfono mientras camina por la ciudad, una proporción que se eleva mucho más (51%) entre los jóvenes
El juez exculpa a la conductora que circuló con un cadáver en los bajos de su vehículo en Sevilla
Caminar por la ciudad mirando la pantalla del móvil se ha convertido en una escena cotidiana que preocupa a los expertos en seguridad vial. Un nuevo estudio impulsado por la Dirección General de Tráfico (DGT) alerta de que esta práctica está detrás de un aumento del riesgo de atropellos en los cruces peatonales de las ciudades.
Según el informe, una de cada tres personas (33%) reconoce utilizar siempre o con frecuencia el teléfono móvil mientras camina por la ciudad. La cifra se dispara entre los más jóvenes, donde más de la mitad (51%) admite hacerlo de manera habitual. La dependencia digital no solo afecta a la atención, sino también a la seguridad: el 86% de la población reconoce que el uso del móvil reduce su concentración al cruzar la calle.
Estrés, distracción y pérdida de bienestar
Desde la psicología de la salud, el diagnóstico es claro y poco alentador. Usar el móvil mientras caminamos implica realizar varias tareas a la vez, lo que eleva los niveles de cortisol, la hormona del estrés. A ello se suma la pérdida de atención al entorno, aumentando el riesgo de caídas, tropiezos o atropellos.
Además, los expertos subrayan que esta conducta impide disfrutar de los beneficios del paseo: relajación, bienestar emocional y conexión con el entorno urbano.
Para qué usamos el móvil al caminar
El estudio revela que el uso del móvil no se limita a momentos puntuales ni a situaciones concretas. Los peatones no diferencian entre pasos de peatones con semáforo o sin él: un 19% lo utiliza en cruces sin semáforo y un 16% en los regulados por señales luminosas.
El teléfono se emplea sobre todo con fines comunicativos: llamadas (58,6%) y mensajes (46,5%), mientras que el ocio queda en segundo plano. Entre los jóvenes destacan usos más sociales como escuchar música, navegar por redes sociales o jugar a videojuegos. Los auriculares o cascos se consolidan como un elemento habitual: el 30% de los viandantes los utiliza de forma frecuente, porcentaje que asciende al 50% entre la población joven.
Infracciones habituales en los cruces
Aparte de la distracción con el móvil, hay otros comportamientos incorrectos que forman parte del día a día en la ciudad. Un 34% de los peatones inicia el cruce invadiendo la calzada en pasos sin semáforo, y un 28% lo hace incluso cuando existe señalización luminosa.
Además, el 38% reconoce cruzar con el semáforo en rojo, cifra que aumenta hasta el 44% cuando se trata de cruzar fuera de los pasos habilitados. Solo un 44% de la población afirma no justificar nunca este tipo de conductas, siendo la duración excesiva de los semáforos o la familiaridad con la zona los argumentos más repetidos para infringir las normas.
Cuando el semáforo para peatones parpadea en verde, la mitad de los viandantes adopta prácticas que ponen en riesgo su seguridad, como acelerar de forma imprudente o iniciar el cruce fuera de tiempo.
Atropellos: realidad con consecuencias mortales
Las cifras de siniestralidad refuerzan la gravedad del problema. En España, los atropellos en vías urbanas representan el 65% de las muertes de peatones, con más de 200 fallecidos anuales. En 2024 murieron 207 peatones en entornos urbanos, y entre el 65% y el 66% de las víctimas tenían más de 65 años, lo que confirma que la edad es un factor determinante en la gravedad de los atropellos.
Los atropellos a peatones generan miles de heridos. En 2023 se registraron 11.846 siniestros con víctimas, de los que 1.546 fueron heridos hospitalizados y 11.530 no hospitalizados. Las mujeres sufren un mayor número de atropellos, pero estos suelen ser menos graves. Los accidentes ocurridos en fines de semana y en horario nocturno, aunque menos frecuentes, presentan una mayor probabilidad de resultar mortales.
Educación y tecnología para recuperar la atención
El informe señala caminos claros para reducir los riesgos. El 86% de los viandantes cree que las intervenciones externas ayudan a mejorar la atención y la seguridad, especialmente aquellas tecnologías que apelan a estímulos visuales y auditivos. Las sanciones también cuentan con respaldo social: un 63% las considera útiles para fomentar buenos hábitos y reducir el uso del móvil en los cruces.
Las campañas informativas y de prevención se perciben como herramientas eficaces, mientras que la educación vial desde edades tempranas es vista por el 61,7% de la población como la base para un cambio cultural duradero.
El estudio concluye con cuatro recomendaciones estratégicas: reducir la distracción digital, educar desde la base, diseñar entornos urbanos más visibles y seguros, y reforzar el control y seguimiento en zonas críticas. Medidas que, combinadas, buscan devolver la atención al peatón y reducir una siniestralidad que hoy sigue teniendo consecuencias dramáticas.
El informe, elaborado en agosto de 2025 por IO Investigación para la DGT, se basa en una encuesta a 1.609 personas, representativa de la población residente en España, realizada entre el 18 y el 22 de julio de 2025. Un retrato preciso de una ciudad cada vez más conectada y más distraída.
También te puede interesar
Contenido ofrecido por CEU EN ANDALUCÍA