El futuro se augura estupendo

18 de enero 2026 - 03:08

En una noche transcurrida como se esperaba, como de alto voltaje, los gozos volvieron al Universo Betis mediante un partido librado con toda la competitividad que un equipo puede dar de sí. Era ante un enemigo que dejó de considerarse enemigo directo por su extraordinaria trayectoria a través de toda la primera vuelta. Y a eso se añadía la plaga de ausencias que sufre el plantel verdiblanco, todas de enorme calado.

Pero quien tiene el duro es quien únicamente puede cambiarlo y ahí apareció el mejor Betis del curso para mirar a los ojos del gran bloque que ha conjuntado Marcelino. Afrontando el pleito con una sobredosis de seriedad, la fruta fue madurando y no cayó del árbol hasta cercana la hora de juego. Y fue un ejemplo de futbolista multiusos, lo que siempre tuvo el calificativo de jugador de club, quien abriese la lata.

Excepcional el rendimiento que Aitor Ruibal le está dando al Betis en toda la Era Pellegrini, pues aunque sea ahora cuando se le reconocen esos méritos, su trayectoria en este lustro no ha podido ser mejor. Jugando de lo que diga el jefe y no haciéndole ascos a ninguna zona del campo, el catalán volvió a vivir una noche de vino y rosas.

Pero no se quedaría ahí la cosa, pues otro pilar indiscutible como Fornals cerraría el marcador para dejar visto para sentencia un partido que se antojaba clave para la buena marcha del negocio y que salió que ni a pedir de boca para este increíble Betis.

stats