Nos queda Torrente

03 de febrero 2026 - 03:08

Con la muerte de Fernando Esteso se le pone punto final a aquella forma de hacer cine que tan vituperada fue. Cine astracanesco, pura caspa que llenaba las salas y que podía echarle un pulso y ganarlo a las firmas más aplaudidas por la progresía. Con Pajares formó el maño una pareja que ponía colas interminables ante las taquillas y que resistía los embates de una cultureta que no sabe mantenerse sin las subvenciones públicas. Eran tiempos de españoladas siempre en el ojo del huracán de una progresía que vio el cielo abierto cuando Pilar Miró decidió subvencionar el cine español. Coincidió con la burda imitación del Óscar yanqui mediante los Goya, una sublimación del sectarismo más abyecto. Junto a Esteso copaban el interés de los públicos Landa, López Vázquez, Ozores y demás máquinas de recaudar en las taquillas de la piel de toro. Se ha ido Esteso y en ese apartado de ingenio nos queda Santiago Segura como martillo de arrimados al perol de las subvenciones.

stats