La pastoral de las redes... sociales

La Iglesia tendrá que fijar los criterios de aparición de sus ministros en la fosa séptica de una red social

Nosotros somos los primeros catetos, Antonio

Habla, Sevilla, habla

La pastoral de las redes... sociales
La pastoral de las redes... sociales / M. G.

03 de febrero 2026 - 04:00

El Consejo General del Poder Judicial tiene publicados unos criterios de uso de las redes sociales para que sus señorías no metan la pata. No se debe olvidar que representan y ejercen un poder del Estado que tiene incidencia directa en el honor, la hacienda o la libertad de las personas. Por eso deben evitar hacer el chufla, el ganso o emitir opiniones comprometedoras. Cada vez más colectivos cuidan su reputación mediante pautas de conducta ofrecidas a sus miembros. El dictamen pide a los jueces “no publicar nada que pueda socavar la confianza del público en la imparcialidad del Poder Judicial, como opiniones políticas o cuestiones polémicas” e incluso “no identificarse como juez en los medios sociales”. Las fosas sépticas de las redes son un terreno pantanoso para quienes firman autos y sentencias. En las redes se pierde la altura del estrado y la fuerza simbólica de las puñetas. La experiencia enseña demasiados casos de desbarres de sus señorías al difundir las habituales frivolidades que igualan a todos los públicos por abajo. Un fenómeno similar ocurre con el clero en toda España. Muchísimos curas se han echado a las redes. Y no son las del pescador. Hay casos de un uso ejemplar, pero otros en los que se usan las cuentas como trincheras para convocar una suerte de santa cruzada digital, cuando no para exhibir galerías de fotos de celebraciones que reducen los sacramentos a un Hola particular. En la pastoral de las redes hay ministros de la Iglesia que incurren demasiadas veces en el desarrollo de una verdadera pastoral de la jet. Es el propio cura el que publica extensas galerías de fotos y vídeos con una legión de invitados sonrientes, con los vasos en la mano, alzando las servilletas a la entrada de los novios o en la barra libre. Y todo muy cotizado, oiga.

En otros casos el cura discute en público la posición del propio presidente de la Conferencia Episcopal. Cáspita, hay que echarle valor. ¿Pluralidad, discrepancia o directamente el caos? La jerarquía eclesiástica tendrá que establecer unas pautas como ha hecho el Poder Judicial. Todos preocupados por las ovejas y resulta que habrá que meter en vereda a algunos pastores. El caso de los políticos se da por imposible, los periodistas no tenemos arreglo. ¡Pero algo habrá que hacer para rebajar la fatuidad de algunos ministros de la Iglesia! Santa Teresa proclamó la presencia de Dios hasta en los pucheros, pero entendemos que se debe estar en los sitios sin dar la nota. Y, sobre todo, no quitarle el trabajo a los fotógrafos de la BBC. Bodas, bautizos y comuniones. Al final hay quienes en las redes demuestran estar en misa y repicando.

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