Nosotros somos los primeros catetos, Antonio

Si 'Madrilucía' es una catetada, ¿qué será que una ciudad milenaria se trague el sapo de Halloween?

Habla Sevilla, habla

El encanto de un colegio sin parque

Antonio Muñoz, ex alcalde y portavoz del PSOE en el Ayuntamiento.
Antonio Muñoz, ex alcalde y portavoz del PSOE en el Ayuntamiento. / M. G.

02 de febrero 2026 - 04:00

Qué gusto da oír a los políticos hablar con claridad, llamar a las cosas por su nombre, salirse del carril del bucle de las obviedades, el pensamiento de carril y el argumentario de laboratorio. Es toda una experiencia, como cuentan (y no paran) que es participar en las experiencias Becerrita del gran Jesús, el tabernero de estirpe que se afana junto a la Puerta de la Carne. El socialista Antonio Muñoz, que fue un buen alcalde en un pontificado muy corto al ser víctima inocente del sanchismo, se ha referido estos días al invento capitalino de 'Madrilucía', el proyecto que pretende recrear el ambiente de la Feria de Sevilla en Madrid. Hay mucho personal irritado con una iniciativa de promotores privados que cuenta con el apoyo institucional del Ayuntamiento capitalino, controlado por el PP de Martínez-Almeida. El gran Antonio se ha ido al real de Los Remedios a grabar un vídeo-denuncia para consumo de las fosas sépticas de las redes sociales. Y dice verdades como puños: "Pensé que era una noticia falsa. Me parece una auténtica catetada, una banalización de nuestras tradiciones. ¿Se imaginan ustedes que en Sevilla pudiéramos celebrar unas fallas de Valencia o los Sanfermines de Pamplona? No tendrían sentido porque no podríamos traernos la esencia de otros lugares de España. La Feria de Sevilla no es una franquicia que se pueda exportar. La Feria forma parte de nuestra historia, de nuestras tradiciones, de nuestra cultura. Y, por tanto, no se puede replicar. No podemos convertir la Feria de Abril en un parque de atracción turística ubicado en Madrid".

Ay, Antonio, cuánta razón. Ocurre que el sueño de la razón genera monstruos... de las galletas. Para catetos, nosotros mismos, Antonio. Sí, los sevillanos que hemos hecho nuestro el horripilante Halloween cuando somos la tierra de don Juan Tenorio, la festividad de Todos los Santos, la repostería propia de noviembre, la liturgia de dalmáticas negras, etcétera. ¿Se puede ser un pueblo más acomplejado que el que cuenta la historia por siglos y se deja contaminar por quienes activaron su contador antes de ayer? Catetos también nosotros que dejamos convertir el centro en un parque de atracción turística. Sí, nosotros. El parque lo sufrimos aquí, no es el que pretenden montar en Madrid. No tenemos que mirar el invento de 'Madrilucía'. Tanto parecer ombliguistas, pero a la hora de la verdad no nos cuidamos el ombligo. Nos quedamos en los pregones, los zascas, el regate en la barra de la taberna, la ocurrencia y poco más. Y, mientras, se nos mete el Halloween y el Aperol, o la piqueta derriba media Avenida de la Palmera y el Equipo Quirúrgico. No sabemos cuidar ni de la Semana Santa, metida en una decadencia evidente, disparatada y pasada de rosca. 'Madrilucía' es casi lo de menos, Antonio. Es sabida la condena que aguarda al que copia... Es posible que se hayan fijado en la fiesta que mejor ha evolucionado en veinte años y que menos se ha dejado contagiar por influencias externas, en la que ni el alcohol provoca distorsiones. Los primeros catetos somos nosotros. Ni negocio hacemos con Halloween.

stats