La aldaba

Carlos Navarro Antolín

cnavarro@diariodesevilla.es

Las verdades del gondolero Edmundo

Se acabó la diversión, llegó Edmundo y mandó callar. En Ciudadanos debe haber primarias. Alguno la tiene de hormigón

Las verdades del gondolero Edmundo

Las verdades del gondolero Edmundo

De Madrid vienen muchas, muchísimas veces, las verdades que no queremos oír, tantas veces relacionadas con las miserias como corresponde a las buenas verdades. En Madrid ha proclamado una el gran Edmundo Bal, ese señor tan simpático, tan preparado, tan de Huelva casi como mi admirado Pepe Miralles, el mismo que en las páginas de Huelva Información orienta dónde tenemos que yantar los catetos de Sevilla cuando vamos a Onuba por la A-49. El gran Edmundo, del que somos fieles partidarios en esta Aldaba, ha dicho que las primarias en el partido de Ciudadanos en Andalucía deben celebrarse siempre y en todo lugar. ¡Bravo por el gondolero! Yo creo que Arrimadas ha estado hábil. Por un lado le da un cheque en blanco a Juan Marín para que haga y deshaga en el solar que queda del partido en Andalucía. Y por otro le dice a Edmundo que diga lo que tiene que decir. Que es una vergüenza que ahora, de pronto, no se celebren primarias en el seno el partido porque el señorito Marín quiere disfrutar tranquilo de lo que le queda de poltrona, de las 99 entrevistas tóxicas que le tienen que hacer en Canal Sur por orden del tal Juande Mellado, director general del ente que los jueves también se suele pirar a un despacho de Málaga porque no soporta la presión de Sevilla, que a su vez recibe las indicaciones del despacho esquinero de la planta baja de San Telmo -el que no tiene W.C.- y de las cuatro comidas en las que mi dilecto Elías Bendodo, el más listo de todos que este año no ha lucido la guayabera rosa, le quita la cartera la mar de bien birlada a los chicos inocentes, ingenuos y pelagatos de Ciudadanos. Menudo circo de panteras, leones y chimpancés han montado los del denominado gobierno del cambio. ¿Y qué me dicen del decepcionante consejero de Educación, señor Imbroda? Ha incurrido en los peores vicios de la vieja política. Ahora dice don Javier que no hay que celebrar primarias, que tiene que quedarse el que está, el señor Marín. Conecten las risas en off. ¡Claro que sí, Imbroda! ¿Y los estatutos del partido dónde los dejamos? Nada, nada, papel mojado. ¿Dónde queda el discurso de dar la voz a la militancia? Ay, don Javier, que se nos ha acabado el puro de la democracia interna de tantas hondas caladas en un velador en la noche sevillana... Tenga usted cuidado con las cenizas, que dejan mancha. Se acabó la diversión, llegó el gondolero y mandó callar. Qué panda. Yo mañana pongo el Canal Sur a ver qué dice Marín, faro preclaro de Andalucía. La última vez anunció que no serían tan "idiotas" de convocar elecciones ya. Ay, qué dolor. ¡Que salga la mujer barbuda, que es la que falta en la pista del circo! No den nombres, por favor.

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