Rodri y la 'unidad B' para Pellegrini
Real Betis
El extremeño, otro que se postula junto a los Ruibal, Paul o Sabaly para ir con todo a por Copa... y Champions
Mientras los jugadores béticos no enrolados en partidos internacionales reponen fuerzas para el muy estimulante tramo final de temporada, algunos de los que sí se deben a sus selecciones aprovechan sus partidos para postularse y reclamar protagonismo de verdiblanco los meses de abril y mayo. Lo hizo Paul Akouokou el sábado en Marsella, al debutar con la selección absoluta de Costa de Marfil en la derrota ante Francia (2-1); y lo hizo Rodri con la selección española sub 21 en Talavera de la Reina, donde hizo dos de los ocho goles que encajó Lituania (8-0).
Pocas noticias pueden resultar más positivas para Manuel Pellegrini que el creciente protagonismo de esa llamada unidad B dentro de su plantilla. Sabe que la competencia eleva el nivel del colectivo y ayuda a que la barra de energía de las figuras no baje peligrosamente, como ya le ha pasado a Canales, Guido o Fekir en este marzo que ya se consume.
Si el extremeño Rodri goza hoy de un contrato con el Betis hasta el 30 de junio de 2026, es entre otras cosas porque el cuerpo técnico confía mucho en el fútbol que va a dar este chaval de 22 años.
No obstante, Rodri lleva unos meses de cierta atonía, con un tibio protagonismo en las alineaciones, incluso menos que el mexicano Lainez. Después de ser titular en ocho de las primeras trece jornadas de Liga –el único gol que lleva lo hizo en la cuarta, en Granada–, perdió mucho protagonismo. Desde que fue titular en el derbi de Liga en Heliópolis, el 7 de noviembre, no volvió a serlo hasta el 13 de febrero en Valencia, ante el Levante, jornada 24ª.
Paul
El marfileño, titular en los últimos cuatro partidos de Liga con el Betis, debutó con su selección absoluta
Pellegrini lo ha solido ubicar volcado a la derecha, a diferencia del seleccionador sub 21, Luis de la Fuente, que lo mete en zonas interiores, donde volvió a cuajar un gran partido ante la débil Lituania el viernes. Ahora, tiene el reto de demostrar que puede dar minutos de calidad para que descansen Canales o Fekir. El Ingeniero va a tirar de él en cuanto le responda.
Paul Akouokou, por su parte, disfrutó ayer de un gran espaldarazo con su estreno como internacional absoluto con una selección tan pujante en África como es la de Costa de Marfil. El centrocampista del Betis entró en el minuto 76 del partido por Ibrahim Sangaré, medio del PSV Eindhoven.
A sus 24 años, Paul está explotando sus buenas condiciones como pivote defensivo. Manuel Pellegrini lo ha alineado en los cuatro últimos partidos de Liga, ante Sevilla, Atlético de Madrid y como titular y a un notable nivel, ante Athletic Club en el Benito Villlamarín y ante el Celta en Balaídos, en el último encuentro antes del parón por las selecciones.
Ambiciosos
Pellegrini habla de la Champions públicamente y el vestuario se ha fijado apurar sus opciones
En su caso, su despliegue físico y su capacidad para el corte, el repliegue y las coberturas se antojan muy válidas para que el nivel de Guido Rodríguez y William Carvalho, con síntomas de cierto desgaste en marzo, no se resienta en el tramo decisivo de la campaña.
Otros miembros de la Unidad B llamados a ser fundamentales para no cargar demasiado peso en los puntales del Betis son Aitor Ruibal y Sabaly. El senegalés, por cierto, no tomó parte en la ida de la eliminatoria que Senegal libra con Egipto por un lugar en el Mundial de Qatar. El martes acomete la vuelta en su país, donde deben renmontar el 1-0 de la ida.
En los cenáculos béticos el tema recurrente es la final de la Copa del Rey que se anuncia para dentro de cuatro semanas en la Cartuja. Las entradas nominativas, los rigurosos controles. Y cómo llegará el equipo a la cita a cara o cruz ante el Valencia, que marcará la temporada.
Vital
Para que los Canales, Fekir, Guido o Juanmi vuelvan a su nivel, será necesaria la ayuda de esa ‘unidad B’
En cambio, dentro del vestuario verdiblanco no pierden de vista las opciones a otro premio gordo añadido a ese posible título copero, el de lograr la clasificación para la Champions por segunda vez en la historia del club heliopolitano.
Manuel Pellegrini es el único que en la escena pública habla sin remilgos de ese objetivo de la Liga de Campeones. Es uno de los rasgos de su mensaje de ambición que tan bien le ha venido al club para elevar sus miras y crecer. Y los jugadores, mientras, se han conjurado para echar el resto en las nueve jornadas que quedan para intentar acabar entre los cuatro primeros.
Hoy, la frontera de la Champions la marca el Sevilla con 7 puntos de ventaja, que serían ocho con el average. Ciertamente complicado, pero no imposible. Y menos atendiendo al calendario de los béticos, que ya han jugado con Atlético, Sevilla o Villarreal y visitarán en la última jornada a un Real Madrid que puede estar ya relajado con el título liguero en el bolsillo.
Es el objetivo paralelo, que no menor, a esa gran final de Copa. Y para ir de verdad a por él, Pellegrini se encomienda a su unidad B.
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