Guido Rodríguez, el morbo en el césped de La Cartuja
El argentino vuelve a la Liga y se estrenará contra su ex equipo defendiendo la camiseta del Valencia
Compromiso, la clave para superar una trilogía decisiva
Salió cuando mejor estaba porque le llegaron cantos de sirena de clubes más grandes. se lesionó y las puertas se abrieron para su continuidad, pero la confianza de uno y otro lado ya estaba tocada. Y al final Guido Rodríguez dejó el Betis para irse a un West Ham en el que nunca encajó y acabó abandonando en este mercado invernal para comprometrse con un Valencia cuyo objetivo es la salvación. Cosas del destino, se estrenará en La Cartuja, el estadio en el que ganó la Copa del Rey 2022 con la camiseta verdiblanca, frente a su ex equipo defendiendo ahora al club al que entonces se impuso en aquella final en la tanda de penaltis.
El argentino salió de la Premier en busca de continuidad, porque sin minutos ja dejado también de contar para el seleccionador argenino, Lionel Scaloni, con el Mundial de 2026 en el horizonte. El medio se convirtió en una pieza esencial en los años en los que jugó a las órdenes de Manuel Pellegrini, hasta que se marchó al término de la temporada 2023-2024, cuando concluyó su contrato y no aceptó ofertas para la renovación.
“Contra el Betis será un partido muy especial, pero ahora defiendo los colores del Valencia”, dijo hace unos días Guido Rodríguez en su presentación. La afición de La Cartuja dictará sentencia esta tarde. Antes ya condenó a otros como Ayoze; Guido, espera el veredicto.
La salida de Guido Rodríguez no fue abrupta, pero sí dejó una sensación de oportunidad perdida ya que el club no sacó rédito económico y el futbolista no tuvo el dstino deseado. El argentino llegó al Betis en enero de 2020 y, pese a un difícil inicio, se convirtió en una pieza clave del engranaje del equipo imponiendo orden, equilibrio y liderazgo. Las negociaciones para su renovación fueron enfriando la relación. El Betis, condicionado por su política económica y salarial, no llegó a las exigencias del jugador, mal aconsejado por sus agentes, y pese a los intentos de acercamiento y los guiños de uno y otro lado el acuerdo nunca se cerró.
El argentino se marchó como agente libre, lo que dolió mucho en la directiva, tras más de 170 partidos oficiales en los que dejó huella en el equipo y la afición. No hubo despedida, sí salida por la puerta de atrás pese a ser pieza clave de los éxitos del equipo. Aunque de eso hace tiempo y ahora vuelve a Sevilla como rival.
Temas relacionados
No hay comentarios