Mallorca-Betis Las manos de Joel elevan al Betis (1-2)

  • El portero salva tres puntos importantísimos para los de Rubi, cuya fragilidad puso en peligro la victoria en la segunda parte tras una notable primera en la que se puso 0-2

  • Marcaron Joaquín, de penalti, y Fekir

Loren trata de llegar a un remate. Loren trata de llegar a un remate.

Loren trata de llegar a un remate. / efe

Los pies de Fekir, Joaquín o Canales en la primera parte y las manos de Joel Robles en la segunda gestaron la segunda victoria consecutiva del Betis de Rubi en esta Liga, lo que es noticia gozosa para la parroquia verdiblanca. Por fin enlaza el equipo un seis de seis que lo invita a mirar al horizonte con optimismo. Y al fin, con el convencimiento de que el entrenador catalán será capaz de patronear la nave hasta el puerto que Haro y Catalán esperan. Hay un puñado de millas aún por delante para abrochar la aventura con un happy end.

En Son Moix, el Betis se mostró tal es. En sus virtudes y en sus defectos. Fue capaz de sujetar al medroso Mallorca de la solapa, sacar su arsenal ofensivo y marcarle la verdadera diferencia de nivel entre una y otra plantilla para irse al intermedio con un claro 0-2. Pero en el segundo acto afloró el lado oscuro, ese Betis que se desnuda sin que se lo pidan.

La penúltima ocasión que salvó Joel Robles, en el minuto 85, fue especialmente reveladora. A esas alturas, atesorando un 1-2 de oro puro, un balón al costado derecho del Mallorca dejó al atacante de rojo un carril expedito hasta el palo de Joel. Pudo tirar, pero vio a Lajo Junior al segundo palo y le dio el balón raso y cruzado. Mandi lo rozó y quizá condicionó el remate, pero había que pararlo. Y Joel lo hizo. Un minuto después, el portero getafense cerró su sobresaliente actuación con la mejor intervención, pues el tiro de Kubo desde la corona del área, cuando Guardado era ya una sombra por la zona ancha, tocó en un defensor e incluso le varió la trayectoria. Aun así sacó su recio brazo derecho para evitar el gol. Valió dos puntos que sacan al Betis de la zona baja y hacen que la afición ya se ilusione con acercarse a la zona europea con la visita del Athletic a Heliópolis y el asequible viaje a Cornellà.

El convincente Betis que se levantó y echó a andar ante el Valencia pedía continuidad y Rubi se la dio en el dibujo táctico y la actitud. Entraron Pedraza y Feddal por los lesionados Álex Moreno y Sidnei, también el pipiolo Édgar cedió su plaza a Bartra. Pero el equipo se manejó bajo idénticos parámetros a los que acabaron tumbando al Valencia en Heliópolis: Bartra echando una mano en la medular cuando el Mallorca atacaba e incrustándose entre Mandi y Feddal para sacar la pelota; Canales acercándose también a los centrales en el inicio de la jugada para repartirse el peso con Bartra; Guardado tratando de esgrimir su experiencia en la sala de máquinas; los laterales, Emerson y Pedraza, con el turbo preparado para arrancar en cuanto pudieran; y el dúo Joaquín-Fekir en el interlineado para afilar los ataques en las transiciones con su calidad y aprovechar los movimientos de Loren.

Y fue Fekir quien lo encauzó todo muy pronto al provocar un penalti. Al pivote Baba se le fue largo un control en el área, el francés estuvo muy avispado y, con la potencia de su tren inferior, arrancó en corto y llegó antes a la pelota que el medio bermellón, que lo pisó. Penalti clarísimo.

Fekir empezó el partido muy enchufado, como el felino que arranca sin remilgos hacia la presa buscando que ésta resbale o tropiece. Y el Mallorca, además, salió tembloroso. Reina, su portero, falló en sus dos primeros golpeos con el pie, que dejó a algún verdiblanco. Y a la tercera, Joaquín agradeció el regalo para transformar el penalti con pasmosa solvencia. Qué fácil parecía su burla a Reina, invitándolo a tirarse a su izquierda para alojar el cuero junto al palo contrario asegurando el golpeo sin necesidad de la violencia. Caviar del bueno. Normal que hagan calcetines con la camiseta verdiblanca del 17. Llevarlos es un signo de distinción.

A los siete minutos ya mandaba el Betis en el juego y también en el marcador. Lo que ansiaba Rubi en busca de ese segundo triunfo seguido que se le resistía. El gol disparó la seguridad de los béticos en lo que hacían. Canales ejerció de medio box to box y gestó otra gran ocasión en el 17: apertura a Loren, que prefiere servir a su izquierda a Joaquín en lugar de chutar. El portuense se trastabilla. Ya en el 28, Joaquín le corresponde al marbellí, gana la línea de fondo y se la pone atrás a Loren, que tampoco remacha.

Fekir, Feddal y Mandi celebran el tanto del primero. Fekir, Feddal y Mandi celebran el tanto del primero.

Fekir, Feddal y Mandi celebran el tanto del primero. / efe

Pero pasada la media hora, Baba volvió a fallar en un control, Guardado adelantó a Fekir y el francés le pegó fortísimo con el empeine exterior. Reina no detectó el efecto hacia fuera del torpedo (0-2).

Vicente Moreno, preparador local, le dio toda la segunda parte a Lago Júnior en detrimento de Baba, pero el Betis no aprovechó los amplios pasillos interiores en los contragolpes. Loren anduvo mucho mejor en movimientos y controles que en los remates. Y en cambio, el Mallorca empezó a llegar con Kubo entre líneas y Lago Júnior en la siniestra.

Éste transformó un penalti de Guardado, que arriesgó al meter la pierna ante Dani Rodríguez (55'). A punto estuvo de detenerlo Joel, que al momento empezó su recital. Primero ante Raíllo, tras fallo de Pedraza en el despeje, y al minuto, Dani Rodríguez disparó con todo a favor pero desviaron lo justo entre Guardado y Pedraza (62'). Ya en el 74, Kubo serpenteó desde la derecha hasta la media luna y asistió a Lago Júnior, al que se le fue largo el control cuando ya encaraba a Joel.

Y aunque la entrada de Borja Iglesias dio un respiro al equipo, al ganar y prolongar balones y procurar posesiones más largas, aún volvió a desnudarse el Betis en esas dos acciones finales, ya referidas, en las que Joel se erigió en gigantesco salvador. Sus manos sacan al Betis de la cueva y lo elevan para ver la Liga por fin con colores más vivos. Amanece Betis.

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