La verticalidad, el camino del Betis para ganar y sufrir ante el Feyenoord
Antony y Abde brillan con goles en un partido de ida y vuelta en el que el Feyenoord, con Hadj Moussa y Borges, dio mucha guerra
Así jugaron los futbolistas del Betis ante el Feyenoord
El Betis logró su objetivo de acabar entre los ocho primeros tras ganar al Feyenoord con una victoria que basó en la primera mitad, donde mostró mejores prestaciones que en la segunda. Y es que el equipo de Van Persie fue fiel a su estilo ofensivo de principio a fin y, hasta con uno menos, por lesión de Shaqueel, merodeó el empate ante un equipo bético mejor en ataque que atrás.
Defensa
El choque comenzó con mucha ida y vuelta. El Feyenoord, con un 4-4-2, salió fuerte, presionando arriba, lo que le permitió tener una ocasión clarísima a los cuatro minutos en las botas de Larin, estando Pau López providencial para taparle el disparo al punta. Así, los de Róterdam dejaron muy pronto su sello, el cual siguieron manteniendo pese a encajar dos goles. Los verdiblancos, ya con 2-0, intentaron circular la pelota para meter algo de pausa al juego, pero el equipo de Van Persie siguió con su plan de partido y rozó el gol en una buena internada de Borges, quien puso un balón de gol a Larin. El delantero remató a bocajarro, pero emergió de nuevo la figura salvadora de Pau López.
Las bandas, con el luso Gonçalo Borges y el marroquí Hadj Moussa, fueron dos vías de peligro para un Feyenoord que no varió jamás su estilo vertical y ofensivo. Prueba de ello es que el VAR anuló un gol por fuera de juego de Lotomba en un pase de Hadj Moussa que acabó en gol de Larin a poco para el descanso.
Ya en el segundo acto, y pese al marcador en contra, la verticalidad del Feyenoord por las alas fue una constante. Borges colgó al área bética centros muy peligrosos que Larin no aprovechó y Hadj Moussa, que caía muchas veces por dentro, fue un incordio hasta el pitido final. Y es que el Betis no tuvo un buen día a nivel defensivo y, con el 2-1, a pesar incluso de quedarse su rival con uno menos, sufrió mucho atrás. De hecho, Tengstedt, autor del gol visitante, le generó muchos problemas a la pareja a los centrales del cuadro verdiblanco. A esto se le sumó la tensión por no encajar el 2-2, apareciendo el nerviosismo en el tramo final de un choque del que el Betis deberá corregir algunas cosas a nivel defensivo de cara a próximos partidos.
Ataque
El Betis se sintió cómodo en ese ida y vuelta inicial. Con espacios, Abde y Antony se sintieron brillaron. El brasileño, también muy involucrado en tareas defensivas, firmó un sensacional primer tiempo, con un gran gol desde la frontal del área y un centro medido —ya ha puesto más de uno que acabó en gol este curso, como a Ruibal ante el Getafe— a Abde para el 2-0. El marroquí fue un filón también por su costado, le anularon un tanto y tuvo hasta un balón claro para haber hecho otro gol tras una buena contra al final del primer acto. El Chimy presionaba bien, siempre acompañado por Fornals y Deossa, y así llegaron algunos fallos del rival en la salida de balón. Presión efectiva de los verdiblancos para llegar al descanso con un buen marcador.
Pero en la segunda mitad, el Betis no fue tan vertical ni tuvo tantas ocasiones. Se dedicó más a tener balón y dejar pasar los minutos. Abde y Antony ya no produjeron tanto y la presencia en área rival no fue la misma.
Virtudes
La verticalidad y calidad de Antony y Abde.
Talón de Aquiles
El sufrimiento con el 2-1 ante un rival con diez.
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