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La Policía alerta de que las calles del centro son una "encerrona"

Un informe municipal avisa de las dificultades de acceso a las zonas del casco histórico cortadas al tráfico por obras y, en concreto, destaca la peligrosidad potencial de la calle Jesús del Gran Poder

Las vallas cortan al tráfico la calle Jesús del Gran Poder en uno de sus tramos.
Fernando Pérez Ávila

03 de enero 2010 - 05:03

La Policía Local de Sevilla alerta de las dificultades de acceso al centro para los vehículos de emergencia por las obras. En un informe interno al que ha tenido acceso este periódico, la fuerza municipal de seguridad avisa de que hay calles que están actualmente en obras en el casco histórico que constituyen una "encerrona" para los servicios de emergencia, que no disponen de "vías de evacuación suficientes". El documento solicita a la Jefatura de Policía que se reordene el tráfico en determinadas zonas conflictivas para que exista una posibilidad de evacuación rápida.

El informe policial explica que los principales problemas se han registrado en la zona de la Alameda y, concretamente, en la calle Jesús del Gran Poder. Esta vía lleva varias semanas cortada al tráfico en varios tramos por trabajos de reurbanización pero no hay una salida fácil de la misma en caso de una emergencia. Un patrullero de la Policía Local llegó a quedarse atrapado entre las obras porque el cierre de la calle, que conecta la entrada al centro desde la calle Calatrava con la zona de San Lorenzo, no está debidamente señalizado.

Los cortes se prolongan desde la entrada a Jesús del Gran Poder por la calle Calatrava hasta la parte trasera del centro cívico Las Sirenas. Una vía de salida sencilla podría ser hacia la Alameda de Hércules desde el lateral del centro cívico, pero el carril que circula por esta plaza está delimitado con unos bloques de piedra que impiden que los vehículos puedan entrar o salir de él. Estos pivotes ya dieron problemas cuando se realizó la obra de reforma de la Alameda, ya que los vehículos de gran tamaño de los Bomberos no cabían por algunos tramos del carril habilitado para el paso de vehículos. Otro problema en esta zona acotada con marmolillos es que los vehículos no pueden adelantar, por lo que si algún coche sufre una avería, el resto de vehículos tiene que esperar a que se subsane el problema.

Fuentes policiales explicaron a este periódico que no existe un itinerario establecido en esta zona en caso de incendio u otra emergencia que obligue a movilizar un vehículo de gran tamaño. Incluso detallaron que los patrulleros de la Policía han sufrido problemas a la hora de circular por este punto, unas dificultades que serían mucho más importantes para vehículos más grandes como pueden ser una ambulancia o un camión de Bomberos.

El entorno de la Alameda de Hércules no es el único que sufre los problemas de las obras en el centro. Otra de las zonas especialmente afectadas es la Plaza de la Encarnación, donde continúan los trabajos de construcción del proyecto Metropol Parasol. En esta plaza el principal problema está actualmente en dos puntos: el acceso hacia la calle Regina desde Imagen y la entrada hacia la calle Santillana y el resto de vías que conectan la Encarnación con la plaza de la Alfalfa.

Uno de los puntos más difíciles de acceder para los vehículos de emergencia actualmente es la calle José Luis Luque, situada en la zona de la Encarnación en la que tiene su sede de la delegación municipal de Hacienda, en la zona trasera de la calle Imagen. Pese a que no aparece explícitamente referida en el informe de la Policía, son varios los agentes que han expresado a la Jefatura los problemas de acceso a calles como Santillana o Pérez Galdós. La entrada por la Plaza del Cristo de Burgos también está bloqueada desde el verano por las obras de mejora de la red de Emasesa.

Desde el verano sólo se ha dejado un carril para dos sentidos -el que viene de la calle Imagen y el que procede de la Campana- en la Plaza de la Encarnación, con lo que se resta fluidez a la circulación. El mismo problema ocurre unos metros más arriba, en la calle Almirante Apodaca, donde la ampliación de la acera ha llevado a dejar un solo carril para ambos sentidos regulado por semáforos. Si un coche de Bomberos o una ambulancia circulara por esta calle o por la Encarnación, se verían obligados a esperar a que el semáforo le diera paso porque, al no respetar la luz roja, podría provocar un choque frontal con los coches que circulan en sentido contrario. Otra opción sería invadir la acera para continuar adelante, algo viable siempre que no haya demasiados peatones.

Pese a que el informe policial pide a la Jefatura que se reordene el tráfico en el centro para facilitar la entrada de los servicios de emergencia, por el momento la Jefatura no ha atendido esta petición y no ha trasladado las quejas al Ayuntamiento para que se busquen vías de evacuación en las calles más afectadas por las obras.

Otra de las zonas especialmente conflictivas es Los Remedios, sobre todo a raíz de la obra de peatonalizacion de la calle Asunción. No hay ningún carril por el que pueda acceder una ambulancia a las zonas levantadas y además se trata de una calle que divide al barrio de Los Remedios, por lo que se obliga a los vehículos a dar un rodeo importante.

A estos puntos críticos hay que sumarle ahora otro más, como es el entorno de Bueno Monreal. En los primeros días del corte de la avenida por las obras del túnel subterráneo bajo la Palmera se han generado atascos importantes en el itinerario alternativo establecido por el Ayuntamiento, sobre todo en la calle Tabladilla, donde los coches han llegado a circular por encima de la acera. Un problema similar se generará en la ronda del Tamarguillo, a la altura del centro comercial Los Arcos, donde también está previsto que se construya un paso subterráneo durante el año próximo.

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