Las 328 VPO en El Porvenir, San Luis y Torreblanca ya tienen adjudicatarios
Casi 1.500 sevillanos asisten al sorteo en el pabellón de San Pablo · Entre los presentes reinó la decepción, al ser muy pocos los que consiguieron una vivienda
Satisfacción, frustración y muchos nervios. Éstas fueron las sensaciones de los casi 1.500 sevillanos que presenciaron ayer, en el pabellón de San Pablo, el sorteo de las 328 viviendas de protección oficial (VPO) que promueve la empresa municipal de la vivienda de Sevilla (Emvisesa). De esta promoción, 233 se encuentran en régimen de venta y se construirán en las antiguas cocheras de la empresa municipal de transportes (Tussam), en El Porvenir, y 95 en régimen de alquiler en Torrelaguna (barriada de Torreblanca) y en la céntrica calle San Luis. Al sorteo no faltaron el primer teniente de alcalde de Sevilla, Antonio Rodrigo Torrijos, y el delegado de Urbanismo, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis.
El sorteo vino precedido de una grata noticia para los aspirantes a un piso en El Porvenir. La Consejería de Medio Ambiente ha desbloqueado los trabajos de Emvisesa sobre los suelos de las antiguas cocheras de Tussam, contaminados por hidrocarburos. La Junta autoriza así el plan de actuación para limpiar los suelos presentado por la empresa municipal de vivienda.
El acto se convirtió en un preluido del sorteo de la Lotería de Navidad. El gordo, esta vez, en forma de vivienda. Por guardar semejanzas tuvo su protagonismo hasta el frío, acompañado de un aguacero que caía sobre las cubiertas del pabellón deportivo.
Con el ruido de la lluvia de fondo se extrajo la primera bola para el cupo de aspirantes a las 125 VPO de El Porvenir para personas de entre 26 y 34 años. El número fue el 17.372, que ostentaba Juan José Luque Canotenga. Se oyeron entonces las primeras sonrisas de lo agraciados.
Llegaba el turno de la protesta: cuando las siete primeras bolas arrojaron guarismos comprendidos entre el 17.000 y el 18.000, buena parte del público comenzó a emitir silbidos y exhortaciones pidiendo que "movieran el bombo". La tónica se rompió minutos después con el 7.449. El único premiado de este cupo con familiares presentes en el pabellón fue Lara Atenea Becerra, que con el número 69 consiguió una de estas viviendas. Su hermano, Francisco Becerra, señaló a Europa Press que Lara tiene 28 años, trabaja de secretaria en un estudio de arquitectura y está "soltera y sin compromiso". Pero con piso.
Sin embargo, el caso de Francisco Becerra fue una excepción que marcó la regla. El ambiente de decepción fue el que predominó ayer en el pabellón de San Pablo, ya que entre los presentes hubo pocos afortunados. Las caras de frustración fueron las que reinaron con casos como los de Ana Fernández, que con 29 años ya son varias veces las que lleva optando a un piso sin que la diosa Fortuna llame a su puerta. Tendrá que seguir esperando.
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