Caos, descontrol e inseguridad en el concierto de música electrónica en la Cartuja
Además de las numerosas quejas por el ruido, los asistentes denuncian que hubo muchos robos de móviles y hubo problemas para desalojar
"¿De dónde viene ese ruido?" Un festival de música electrónica desquicia a media Sevilla
El festival Elrow, de música electrónica, que se celebró la noche del sábado al domingo en las inmediaciones del estadio de la Cartuja no sólo provocó problemas de ruido. También hubo caos, descontrol e inseguridad, pues no había un dispositivo municipal listo para intervenir y tuvo que ir la Policía Local a desalojar la fiesta a las tres de la mañana, con material antidisturbios que finalmente no se empleó.
También hubo numerosos robos de teléfonos móviles y la Policía Nacional detuvo en la zona en la que se celebraba y sus alrededores a cuatro personas que habían sustraído presuntamente un buen número de teléfonos, hasta medio centenar según algunas fuentes consultadas por este periódico. Muchos dispositivos fueron recuperados por la Policía.
En las redes sociales circularon ayer numerosos mensajes de personas afectadas por estos robos, que denunciaban que algunos de los autores de los mismos llevaban unas gorras donde metían las cosas. La mayoría de los teléfonos sustraídos eran iPhones. Uno de los asistentes relató que encontró unas cuarenta fundas de móviles tiradas por el suelo. Otro aseguraba que la geolocalización de su teléfono marcaba que estaba en Barcelona. Otros sostenían que les robaron también cordones de oro, asestándoles tirones. Aparte de los problemas de seguridad, la logística municipal dejó mucho que desear.
Todos los policías locales que estaban trabajando durante la noche del sábado al domingo fueron enviados a las inmediaciones del estadio de la Cartuja a las tres de la mañana, para desalojar la zona. La Policía Local no había montado ningún tipo de dispositivo de seguridad ni de tráfico en la Cartuja, lo que convirtió aquello en un caos. Los operarios de Lipasam no podían limpiar la zona, pues había muchísimas personas en evidente estado de embriaguez y bajo los efectos de las drogas. Era urgente la limpieza de la vía porque unas horas después pasaba por allí el Maratón. Así que los policías fueron enviados con material antidisturbios (cascos y escudos) a desalojar las inmediaciones del estadio.Finalmente no tuvieron que utilizarlos y el desalojo fue pacífico.
Había numerosos jóvenes realizando botellonas y los puestos de venta ambulante estaban abiertos a deshoras por la falta de control. Estando allí, los policías locales recibieron el aviso de que había un coche circulando en sentido contrario a gran velocidad por la avenida de Carlos III. Los agentes trataron de localizar a este conductor kamikaze, pero le perdieron la pista antes de poder atraparlo. Igualmente, sustrajeron coches aparcados en las inmediaciones.
A todo ello se le unen las aproximadamente 500 llamadas al 092, teléfono de la Policía Local, de quejas de ruido de vecinos de zonas como Torneo, Triana o el centro alarmados por la potencia del sonido. El alcalde, José Luis Sanz, se refirió ayer a este asunto. El regidor dijo que es la primera vez que se cobra la nueva tasa por eventos y que el Ayuntamiento ha recaudado 5.650 euros por este concierto. La tasa se revisará al alza. En cuanto al ruido, se pedirán explicaciones al estadio de la Cartuja para averiguar por qué el sonido “ha causado tantos problemas cuando en otros conciertos no ha pasado eso”. “Seguramente la potencia no era la autorizada”, aventuró el alcalde.
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