La familia del joven de Torreblanca contratará forenses para rebatir la versión de la Policía
Los parientes de José Antonio Hernández Barrul no creen que éste muriera de forma accidental por ahogamiento
El cadáver fue encontrado una semana después de su desaparición en la laguna del Parque del Tamarguillo
La familia de José Antonio Hernández Barrul, el joven de 23 años cuyo cuerpo fue hallado el pasado lunes en la laguna del Parque del Tamarguillo, contratará a especialistas forenses para rebatir la versión oficial de la Policía, que apunta a una muerte accidental por ahogamiento. "La familia del fallecido no se cree para nada" esta teoría que manejan los investigadores y a la que han llegado tras la autopsia practicada al cuerpo de este joven, que era vecino de Torreblanca.
"No es la primera vez que sucede que los forenses se equivocan, como en el caso de José Bretón, que se dijo en un principio que los huesos hallados eran de animales hasta que apareció en escena el doctor Francisco Echeverría, que probó que los huesos eran de origen humano, lo que propició una investigación más profunda hasta que se resolvió el caso", explicó este jueves la Sociedad Gitana Española en un comunicado que firma su secretario, Ángel Benedicto.
"Dadas las extrañas circunstancias que parecen rodear este suceso", esta institución anunció que contratará a un "reputado abogado penalista y también los servicios de uno de los mejores especialistas antropólogo-forenses de España para esclarecer los sospechosos indicios que rodean este caso", añade el comunicado.
Insiste Sociedad Gitana que a "la familia, conociendo como conocía a Juan, le parece del todo imposible que el joven decidiera darse un baño en el río teniendo en cuenta la época del año en que estamos, que ya desde las siete de la tarde, hora a la que se fue de su casa, está ya todo oscurecido y hace bastante frío". "Además, si hubiese querido darse un baño, no lo haría con los pantalones puestos. Si por el contrario hubiese decidido el suicidio, no se habría quitado la camiseta ni el calzado", apunta la entidad, que recuerda que la camiseta todavía no ha aparecido.
El cuerpo de José Antonio Hernández, a quien todos conocían en Torreblanca con el sobrenombre de Aarón, fue hallado con el torso desnudo y descalzo, flotando en la laguna del parque del Tamarguillo. Lo encontró un fotógrafo aficionado a la ornitología a las once de la mañana del lunes 6 de noviembre, una semana después de que desapareciera, la tarde del 30 de octubre. Se marchó de su casa de Torreblanca en bicicleta (tampoco ha aparecido el vehículo) y se encontraron una sudadera y herramientas suyas en la antigua fábrica de Roca en Alcalá de Guadaíra, donde la Policía estuvo buscando con perros la tarde del domingo y la mañana del lunes, antes de que apareciera el cuerpo.
Una de las teorías más sólidas que maneja la Policía es que el joven pudo caerse cuando se lavaba en la laguna. El fallecido tenía antecedentes por robo de cobre (de hecho, estaba en busca y captura en el momento de su desaparición) y solía dedicarse a robar en las alcantarillas y pozas, de ahí que pudiera optar por asearse en la laguna. Esta teoría es rechazada de pleno por la familia, que ya se quejó de la tardanza en el inicio de la investigación. Hay que recordar que la denuncia no se presentó hasta el día 2 de noviembre, tres días después de la desaparición.
La Sociedad Gitana asegura que "existen otra serie de indicios relevantes y más que sospechosos" que no mencionará "para no entorpecer ni adelantar nada de la investigación que se está llevando a cabo y que se llevará más en profundidad con la entrada en este caso de los especialistas antes mencionados y porque la causa está aún bajo secreto de sumario".
Esta entidad concluye su comunicado asegurando que "no escatimará esfuerzos ni recursos para apoyar hasta el final a esta familia y toda la comunidad gitana que están consternadas por este trágico suceso para que se sepa toda la verdad". "Si alguien ha cometido algún tipo de violencia o delito con este joven, como así lo creemos, que sepa que será descubierto y que no quedará impune".
José Antonio Hernández Barrul fue enterrado este jueves en Sevilla, en un funeral multitudinario celebrado en el cementerio de San Fernando.
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