Fragmentos
Juan Ruesga Navarro
Vida de barrio
Su ilusión es tener un barco. Es sevillano, pero le gusta la costa, el mar. "Tengo el título de Patrón de Yate y, si las cosas salen bien, me compraré un barquito". De momento, ha conseguido la concesión para construir un gran restaurante en el Muelle de las Delicias. El edificio será un barco en construcción. Tiene 40 años y lleva desde los 16 trabajando en el mundo de la hostelería. "Mi madre es viuda y convivíamos cinco hermanos. Comencé a trabajar como camarero para tener algo de dinero y pagarme los estudios". Hizo tres años de perito agrónomo. "No me fue muy bien en la universidad, pero, en cambio, mi primer negocio comenzó a funcionar". A los 24 años montó un bar de copas y hoy, con la nueva concesión, son ocho los restaurantes y bares que ha montado y, en general, en todos le han ido bien. "Decidí pasarme a la restauración diurna en el año 99 porque la noche cansa mucho y ya no tenía edad para aguantarlo". Actualmente, regenta el restaurante Antara en la calle Virgen del Rocío. "Para dedicarse a la hostelería te tiene que gustar lo que haces, trabajas cuando los demás descansan, durante las fiestas, cuando la gente se está divirtiendo". Contra la crisis, su único remedio es "trabajar con ilusión y honestidad, eso lo captan los clientes y les gusta". Se casó hace dos años con una diseñadora de ropa y aún no tienen hijos. El poco tiempo libre que le permite su trabajo lo disfruta en la playa con su mujer. "Veraneamos entre Rota y Marbella".
4 Comentarios