Turismo

El turismo no da tregua en Sevilla ni en verano

  • La capital andaluza es uno de los destinos más buscados por los europeos para pasar las vacaciones

Turistas en el estanque de Mercurio en el Alcázar. Turistas en el estanque de Mercurio en el Alcázar.

Turistas en el estanque de Mercurio en el Alcázar. / Belén Vargas

El verano era, hasta no hace mucho, una estación maldita para hacer turismo en Sevilla. Las altas temperaturas y la escasa oferta cultural y de ocio con la que contaba la capital andaluza por estas fechas frenaba cualquier iniciativa familiar al respecto. La ciudad se descartaba para unas vacaciones. El trasiego de maletas desaparecía por unos meses del Casco Antiguo. Como los maestros y alumnos, los visitantes no volvían hasta bien entrado septiembre. 

Una realidad que ha cambiado bastante los últimos años. Dar una vuelta por el centro histórico estos días sirve para evidenciar la alteración de las costumbres. Sevilla se ha convertido en un destino preferido para viajar en verano. Hasta el punto de que en esta época se puede afirmar sin temor a caer en exageraciones que en las calles hay mucho extranjero (la mayoría de los visitantes proceden de fuera de España) y muy pocos sevillanos. 

El calor no parece ser un impedimento para quienes quieran conocer Sevilla. Un factor que siempre ha jugado en contra se ha convertido ahora en un aliciente que contribuye a aumentar las cifras. Al fenómeno conocido como "desetacionalizar el turismo". Un palabro bastante usado por los políticos que equivale a decir que ya no hay temporada baja en verano.

Hacerse una foto bajo un termómetro marcando más de 40 grados o esperar bajo la inclemencia del sol las colas para entrar en el Alcázar o la Catedral han debido convertirse en un aliciente (similar al turismo de aventuras) a tenor de unos números que no dejan de crecer en estas fechas donde la mayoría de la población autóctona emprende un éxodo hacia el litoral. No obstante, los últimos veranos están siendo bastante benévolos en cuanto a altas temperaturas, con noches frescas en las que se puede conciliar el sueño sin necesidad de aire acondicionado. 

Una turista combate las altas temperaturas en una fuente del Parque de María Luisa. Una turista combate las altas temperaturas en una fuente del Parque de María Luisa.

Una turista combate las altas temperaturas en una fuente del Parque de María Luisa. / D. S.

A ello debe añadirse que la oferta cultural no se acaba esta estación. Sirvan los conciertos en los Jardines del Alcázar que, además de brindar la oportunidad de asistir a diversos recitales de música, permite a los espectadores permanecer en uno de los entornos naturales más privilegiados de la ciudad. También deben mencionarse las numerosas terrazas de hoteles que abren estos meses, en las que se puede acudir a catas de vino mientras se contemplan bellas panorámicas de la ciudad a una hora en la que ya el calor ha remitido. Esta iniciativa, por cierto, ha estado este año a punto de irse al traste después del cierre parcial de algunos de estos negocios al comienzo de la temporada tras varias inspecciones policiales. 

El auge de este turismo estival lo constata un informe del buscador de vuelos Jetcost, en el que Sevilla ocupa el puesto octavo entre las ciudades del mundo más buscadas por los españoles. Una posición nada desdeñable si se tiene en cuenta que la capital andaluza no cuenta con la oferta de sol y playa que sí posee Málaga, su principal competidora a la hora de planear un viaje

Según dicha estadística, realizada el pasado mes de julio, Sevilla ha ocupado la sexta posición en las búsquedas de franceses e italianos, la séptima para los portugueses, la décima para los rusos y entre las 12 más buscadas por alemanes y holandeses. Lo que demuestra que el periodo estival no es impedimento para que la capital andaluza se convierta en destino vacacional, un logro en el que mucho tienen que ver -como explica el citado buscador, "los buenos precios que ofrece en comparación con otros destinos". 

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