Sevilla

El vandalismo y la indigencia se ceban con la plaza de Santa Isabel de Sevilla

  • Este bello enclave del barrio de San Marcos ha sido objeto de varias pintadas durante el pasado fin de semana

Las pintadas realizadas en la fuente el pasado fin de semana.

Las pintadas realizadas en la fuente el pasado fin de semana. / M. G.

La Plaza de Santa Isabel ha sufrido durante el último fin de semana una serie de actos vandálicos a los que hay que unir la indigencia que se ha hecho crónica. Así lo ha denunciado la Asociación de Vecinos del barrio de San Marcos, muy azotado por los actos incívicos. En esta ocasión, han sido las pintadas las que han manchado un enclave que es de una gran belleza y de una importancia patrimonial de primer nivel. No en vano, en la plaza luce la portada renacentista del convento del mismo nombre, una joya realizada por Alonso de Vandelvira y Andrés de Ocampo.

La Plaza de Santa Isabel, situada en la trasera de la parroquia de San Marcos y junto al convento de religiosas filipenses, es uno de los espacios más idílicos de Sevilla. Pero, al mismo tiempo, ofrece una protección visual que ha provocado que desde hace muchos años sea un nido de indigencia y de jóvenes que se concentran en torno a su fuente para beber. 

Estos malos usos han deparado que el espacio presente habitualmente uno altos niveles de suciedad y ofrezca una mala imagen. Los valores artísticos y patrimoniales de la plaza se han visto de nuevo alterados durante el pasado fin de semana con una serie de pintadas anarquistas que se han realizado sobre la fuente y una de las puerta de la casa de hermandad de los Servitas, corporación que, por otra parte, realizada una importante labor social y caritativa en la zona, como ha resaltado la asociación de vecinos en su cuenta de Twitter.

Pintada anarquista en la casa de hermandad de los Servitas. Pintada anarquista en la casa de hermandad de los Servitas.

Pintada anarquista en la casa de hermandad de los Servitas. / M. G.

El convento de Santa Isabel tampoco se libra de estos actos incívicos. Como publicó este periódico, la comunidad de religiosas se ha dirigido en más de una ocasión al Ayuntamiento para que autorice la instalación de un cancel ante la puerta y evitar así que las personas realicen sus necesidades fisiológicas en esta lugar reservado. En este sentido, las religiosas denunciaban que los orines habían provocado la oxidación de la puerta, que hubo que reparar, ya que no se podía abrir por este motivo.

El delegado del distrito Casco Antiguo y responsable de Gobernación, visitó a la comunidad tras el reportaje publicado por este periódico y se comprometió a ayudarlas en sus necesidades.

La Plaza de San Marcos no es el único enclave histórico y patrimonial que sufre los efectos del vandalismo, muchas veces emanado de la propia botellona. Hace unas semanas, la presidenta de la Asociación de Vecino del barrio de Santa Cruz, María José del Rey, también denunciaba en este periódico las situaciones insostenibles que se estaban produciendo en lugares tan relevantes como los Jardines de Murillo, uno de los espacios más vandalizados de la ciudad, o la propia plaza de Santa Cruz, donde la Cruz de la Cerrajería ha tenido que ser reparada tras un reciente destrozo.

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