El curioso detalle de la protesta de Biris Norte en el Sevila-Levante
El grupo ultra del conjunto hispalense ha ingresado al estadio en el minuto 12 del encuentro
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El primer partido del año en el Ramón Sánchez-Pizjuán ha acontecido con una nueva protesta relacionada con Biris Norte. El grupo ultra vinculado al Sevilla Fútbol Club anunció en sus redes sociales el pasado viernes que la grada baja del Gol Norte del coliseo nervionense permanecería "vacía durante los primeros 12 minutos del partido. Posteriormente accederemos a ella, pero la animación quedará suspendida hasta el inicio de la segunda parte. Esta será, por el momento, la primera medida que adoptaremos".
Todo esto ocurre después de los incidentes vividos en el Gran Derbi frente al Real Betis Balompié, asegurando los ultras sevillistas que el club "nos ha comunicado que nuestras pancartas ya no pueden seguir exhibiéndose en Gol Norte por orden policial". Las pancartas referidas, según informa Biris Norte en este escrito, son las dos más emblemáticas de las que lucen en la grada del feudo blanquirrojo: "la situada en la parte baja, Guardianes de Nervión, y la que cuelga del vomitorio con la palabra Ultras". Cabe recordar, tal y como se informa en el comunicado, que ambas llegaron a Nervión "sustituyendo a otras que realmente deberían ocupar ese espacio" cuando se prohíbe que los nombres de los grupos ultras sean exhibidos públicamente en recintos deportivos.
Biris Norte, "censurados" por el Sevilla
Tal y como se puede ver en la fotografía que encabeza la noticia, la pancarta de "ULTRAS" ha aparecido tapada por un sello en el que puede leerse "CENSURADO". De igual forma, tampoco se ha visto en el la parte baja del Gol Norte del Ramón Sánchez-Pizjuán la frase "Guardianes de Nervión", cumpliendo de esta forma con el requerimiento del Sevilla Fútbol Club con una dosis de ironía. La protesta de Biris Norte ha transcurrido como se esperaba, dejando vacía la grada durante los primeros doce minutos del encuentro y comenzando a animar en la segunda mitad, en un partido gris marcado por el escaso ambiente en Nervión debido a la lluvia y la ausencia de animación.
Este capítulo se suma al incontable número de enfrentamientos entre los ultras del Sevilla y la directiva, una relación que pasa por uno de los peores momentos de su historia reciente. La mala situación económica, deportiva y social del combinado hispalense tampoco ayuda a limar asperezas, más aún después de una temporada en la que se logró la salvación por un punto. Con Matías Almeyda como único punto de unión entre la afición y el Consejo de Administración, lo único que le queda al sevillismo es confiar para no sufrir tanto y conseguir cuando antes la permanencia.
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