La aldaba
Carlos Navarro Antolín
No inventemos procesiones laicas
Nombres propios
Tercera derrota consecutiva de los sevillistas y el equipo de Xavi García Pimienta, pese a protagonizar un primer tiempo prometedor, cada vez se acerca más a los puestos comprometidos de la tabla clasificatoria.
El penalti cometido por el central francés fue la primera piedra que condujo a que todo el trabajo del equipo acabara siendo inútil. Se había puesto el Sevilla por delante con el excelente golpeo de Agoumé con el interior del pie, pero es que no tiene ni la menor explicación que entrara de esa manera en el área en una jugada que no parecía destinada a tener mayores consecuencias contra la portería de Nyland. La imagen es clara, hay dos defensas sevillistas y la entrada de Badé no viene a cuento.
Después de su descanso obligado en el derbi por sanción, el medio centro francés volvió de inmediato a la titularidad y tal vez protagonizara uno de sus mejores días, al menos en la faceta ofensiva. Se lució con su golpeo, duro y preciso, con el interior del pie desde fuera del área para poner la pelota imposible para Oblak y desde ahí protagonizó algunos pases bastante bueno, sobre todo uno para Akor Adams. Tal vez Víctor Orta lo viera en un día así cuando tenía 16 años en las canteras de Francia.
Cuando militaba en el filial muchas veces lo quisieron colocar como extremo izquierdo por ser zurdo. Ahí, sin embargo, rendía muchísimo menos y contra el Atlético fue la prueba más fidedigna de ello. Se quedó fuera casi por primera vez y no ayudó ni en defensa ni en ataque. De segundo delantero sí suma.
García Pimienta no lo puso en el once titular en el derbi, tampoco lo hizo esta vez en una cita tan señalada para él como era contra el Atlético, pero lo peor de todo es que se empeña en cargar de razones a su entrenador en los minutos en los que está en el campo. No hizo nada de nada y era el que estaba más cerca de Pablo Barrios sin estorbarlo siquiera.
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