Triunfo sin rotundidad de Castella en Valencia
Castella logró abrir la puerta grande por dos faenas a las que faltó una mayor rotundidad para ameritarlas. Sobre la actuación de los toreros, brilló la calidad de tres toros de Núñez del Cuvillo que cada diestro de la terna desaprovechó en distinto grado.
Quizá el que más partido sacó al buen toro de su lote, por aquello de cortarle una oreja sin demasiado peso, fue Castella. Tuvo ese segundo una profunda embestida por el izquierdo que el galo no terminó de cuajar como merecía. También resultó vibrante la apertura del trasteo de Castella al quinto. Esta vez abusó de pausas y tiempos muertos, pero de nuevo su quietud y su arrogancia en la distancia corta, con el toro ya muy desfondado, motivaron un segundo trofeo.
El Fandi dio su habitual espectáculo con las banderillas ante el que abrió plaza, que galopó con entrega y clase a todos los cites. En cambio, muleta en mano e incómodo ante el viento, al granadino le faltó reposo y pulso para aprovechar tan boyantes embestidas. Con el cuarto, un manso que se rajó en varas, El Fandi abrevió no sin ciertos apuros.
Otro toro destacado fue el tercero, que repitió con bravura. Pedía compromiso y entrega y nada de eso le dio Luque, siempre a la defensiva, escondido en los cites y mecánico en sus pases. Al sexto, soso y manejable, el sevillano le hizo otra faena opaca.
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