Aprendizaje a la japonesa

La red de centros de enseñanza Kumon comienza su expansión en Andalucía con la apertura de una sede en Sevilla

La profesora Mónica Alonso junto a un niño matriculado en el centro Kumon.
Cristina Díaz

06 de noviembre 2011 - 01:00

Hace 57 años, el profesor de matemáticas Toru Kumon creó en Osaka (Japón) un sistema de aprendizaje que pretendía desarrollar al máximo el rendimiento intelectual de los niños. Actualmente, este modelo de enseñanza está presente en 56 países, en España desde 1991.

La red de centros Kumon ha comenzado su expansión en Andalucía con la apertura de una sede en la ciudad hispalense, concretamente en la avenida Eduardo Dato, de la mano de la profesora Mónica Alonso, diplomada en educación social. El objetivo de este centro piloto es desarrollar el potencial de aprendizaje de los alumnos a través de las matemáticas y la lectura. "Con este método de enseñanza japonés, los niños aprenden a tener confianza en sí mismos", explica la directora del centro sevillano. "Aquí les ofrecemos las herramientas y estrategias necesarias para que sean autodidactas".

El método Kumon de matemáticas se compone de 21 niveles que abordan todo el temario de cálculo, desde Educación Infantil hasta primer curso de carrera técnica, lo que implica que el aprendizaje parta desde el reconocimiento y trazado de números de los primeros niveles, hasta el cálculo diferencial e integral. Asimismo, los centros Kumon cuentan con un programa de lectura específico estructurado en 27 niveles. A lo largo del proceso, se trabajan la lectoescritura, la comprensión escrita, la interpretación, la síntesis y la crítica. Al igual que sucede con el programa de matemáticas, el material didáctico de lectura está diseñado para que el alumno progrese a su propio ritmo. "Un niño puede empezar el programa de matemáticas con 3 años, y a los 12 alcanzar el nivel de 2º de Bachillerato, aunque cada niño es individual", comenta Mónica Alonso.

El sistema persigue la concentración, de ahí que el trabajo sea diario. Según la diplomada en educación social, "los alumnos trabajan en casa unos 15 minutos al día, no más; y acuden al centro dos veces a la semana".

En clase no se imparten lecciones, los alumnos aprenden por sí solos a través de ejemplos. "Además de darles apoyo escolar, aquí aprenden herramientas que les van a ayudar a lo largo de su vida".

Actualmente, la sede de Eduardo Dato, que responde a la decisión estratégica de la enseñanza y a su política de expansión, cuenta con 15 alumnos matriculados. Ésta pretende convertirse en una oficina regional y dar soporte a los futuros centros franquiciados que prevén abrir en Andalucía a partir de 2012.

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