El acueducto romano que abastecía de agua a Sevilla para regar sus jardines: Historia de los Caños de Carmona

Los Caños de Carmona hacían circular el agua del manantial de Santa Lucía hasta la ciudad hispalense para el riego de lugares como los Reales Alcázares

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Caños de Carmona
Caños de Carmona / Junta de Andalucía

Muy cerca del centro histórico de Sevilla, en la calle Luis Montoto, se encuentran los conocidos Caños de Carmona, unos restos del acueducto que hace siglos abasteció a la ciudad de Sevilla del agua proveniente del manantial de Santa Lucía, en Alcalá de Guadaíra.

Los Caños de Carmona tienen su origen en tiempos romanos y funcionaron como acueducto que abasteció de agua a Sevilla desde la dicha época hasta 1912. Muchos historiadores sitúan su construcción hacia los años 68 – 65 a.C, época de Julio César como cuestor de la ciudad, pero fueron rehechos prácticamente por completo por los musulmanes en el siglo XII. Su denominación se debe a la puerta por la que entraba el agua en Sevilla (la de Carmona), donde había sido construido un gran depósito desde el que se distribuía el agua hacia diversos lugares de la ciudad, siendo utilizada por las clases más pudientes para el riego en las Huertas del Rey (Buhayra), los Reales Alcázares, además de dar suministro a algunas fuentes públicas.

La reconstrucción musulmana

Debido a la reconstrucción a la que se vio sometido el acueducto en el periodo musulmán, en febrero de 1172, en el siglo XIII, fue el califa Abu Yaqub Yusuf quien se encargó de inaugurar la obra. Se estima que el acueducto aportaba 5 000 metros cúbicos de agua potable al día a través de una canalización de unos 17 km de longitud. Esta fábrica almohade de ladrillo combina arcos de medio punto, algo rebajados, entrecruzados con otros de menor radio. Dependiendo del nivel en que se encuentren, los arcos pueden disponerse en más de una hilada creando diversas alturas.

El manantial que lo abastecía, el de Santa Lucía,  atravesaba la villa alcalareña bajo tierra, discurría cerca del castillo de dicha localidad y bordeaba el alcor hasta la vega, donde el agua salía a la superficie a la altura del actual polígono de la Red (antigua hacienda de la Red). En el trayecto subterráneo tenía unos pozos llamados lumbreras que servían para acceder con facilidad a la mina y poder realizar limpiezas y reparaciones. Cerca de esta hacienda, el agua se vertía a través de un sifón a una acequia al aire libre, que la conducía hasta Sevilla y pasaba por debajo del humilladero de la Cruz del Campo, y desde aquí circulaba el agua sobre el canal de los Caños hasta la Puerta Carmona, de ahí su nombre.

El acueducto desapareció por la dejadez de los mandatarios durante la caída del imperio romano a partir del siglo V y VI. En el año 712 los musulmanes conquistan Sevilla, pero será en la época del califa Abu Yacub Yusuf, en 1171, cuando se rehacen los Caños de Carmona; un ramal de este abasteció su estrenado palacio de verano y de recreo, La Buhaira. Por otra parte, el ramal principal llegaba hasta la puerta de Carmona y desde ahí partía una tubería embutida en la muralla de la zona de los jardines de Murillo hacia el Callejón del Agua para abastecer al Alcázar y la ciudad. Aunque la mayor parte de la estructura fue demolida en el siglo XX, aún se conservan algunos restos en la ciudad que están visibles en la actual calle de Luis Montoto.

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