El Fundación Cajasol Andalucía conquista la Copa de la Reina con una final perfecta (3-0)
El equipo nazareno firma un 3-0 histórico ante el Heidelberg, gran favorito, y levanta en Santa Cruz de Tenerife el primer gran título nacional de su historia
Agenda Polideportiva de Sevilla
El Fundación Cajasol Andalucía escribió este domingo una de las páginas más emocionantes del deporte andaluz. En el Pabellón Quico Cabrera de Santa Cruz de Tenerife, el equipo nazareno se proclamó campeón de la Copa de SM La Reina Iberdrola tras arrollar por 3-0 al Heidelberg Volkswagen, gran dominador del voleibol nacional en los últimos años. Los parciales de 25-22, 25-17 y 25-20 reflejan la autoridad de un conjunto que no sólo ganó, sino que convenció y emocionó.
El título no fue fruto de la casualidad. El equipo dirigido por Ricardo Fernández Torronteras completó un torneo impecable, eliminando en semifinales a las vigentes campeonas, Avarca de Menorca, y culminando la gesta ante un rival que partía como claro favorito. La copa viaja por primera vez a Dos Hermanas, y lo hace de la mano de un proyecto sólido, ambicioso y fiel a una identidad de juego reconocible.
La final comenzó con un guion inesperado. Sin experiencia previa en una final copera, pero sin rastro de complejos, el Fundación Cajasol Andalucía salió desatado. La agresividad en el saque, la contundencia en el bloqueo y la confianza en ataque desbordaron a un Heidelberg sorprendido, incapaz de reaccionar ante el 7-1 inicial. El tiempo muerto de Gabi Navarro logró frenar la sangría, y las canarias, lideradas por Sulian Matienzo y Bea Novoa, recuperaron sensaciones hasta equilibrar el set.
La igualdad llevó el parcial a un intercambio constante de golpes, con la grada empujando y la tensión creciendo punto a punto. En ese contexto emergió el carácter del equipo sevillano. Jada Burse, omnipresente pese a jugar mermada físicamente y en el día de su cumpleaños, asumió responsabilidades decisivas, bien secundada por Maguilaura Frías y Ashlyn Herman. Un saque directo de esta última cerró el 25-22, un golpe psicológico que marcó el devenir del encuentro.
Lejos de conformarse, el Cajasol creció todavía más en el segundo set. Volvió el estado de gracia que ya había aparecido en semifinales. El servicio agresivo desajustó la recepción rival y el sistema defensivo sevillano sostuvo cada intento de reacción colegial. Aunque Bea Novoa y Christine McKenzie mantuvieron con vida al Heidelberg durante algunos tramos, la superioridad nazarena fue evidente. El 25-17 dejó la final claramente encarrilada.
El tercer set concentró toda la carga emocional de la final. El Heidelberg, consciente de que estaba a un paso de otra derrota copera, buscó un cambio radical con rotaciones y mayor riesgo. Sin embargo, el inicio volvió a ser arrollador para las andaluzas. Hale Evans, Maguilaura y Herman pusieron un rápido 4-0, mientras Lucía Prol Bruña tomaba protagonismo en ataque para sostener la ventaja (17-13).
Hubo un amago de reacción. Los nervios afloraron, el marcador se estrechó hasta el 18-17 y la sombra de la duda planeó por un instante. Pero este equipo ya había demostrado que no se quiebra. Fiel a su estilo, con una defensa heroica y una lectura táctica sobresaliente, el Fundación Cajasol Andalucía cerró el set por 25-20 y desató una celebración inolvidable.
La imagen final, con las jugadoras abrazadas y la copa alzada al cielo de Tenerife, simboliza mucho más que un título. Representa el triunfo de un proyecto construido desde la paciencia, el trabajo de base y la convicción colectiva. El voleibol andaluz tiene nuevo referente y la Copa de la Reina ya tiene un nombre grabado con letras de oro: Fundación Cajasol Andalucía de Dos Hermanas, campeón con todas las de la ley.
Este título supone un hito histórico para el Fundación Cajasol Andalucía, que culmina así un crecimiento sostenido en los últimos años. La Copa de la Reina no sólo premia un fin de semana perfecto, con tres triunfos en el pabellón Quico Cabrera, sino un proyecto serio, ambicioso y construido desde la estabilidad, el trabajo de base y una identidad clara de juego con un cuerpo técnico moderno, encabezado por Ricardo Fernández Torronteras, y fiable.
Además, el triunfo adquiere mayor relevancia por el contexto. Vencer al Heidelberg, considerado el equipo a batir, y hacerlo sin ceder un solo set, refuerza el mensaje de que el voleibol andaluz ha dado un salto cualitativo. Dos Hermanas se convierte, de este modo, en un nuevo referente nacional.
La conquista en Tenerife trasciende lo deportivo. Es una victoria para el club, para la ciudad y para una afición que ha acompañado al equipo en cada paso del camino. La Copa de la Reina ya tiene dueño, y su nombre quedará grabado con letras de oro: Fundación Cajasol Andalucía de Dos Hermanas, campeón con todas las de la ley.
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