José Antonio Rueda acelera su regreso: “Estoy preparado para volver a competir”
El piloto del Pont Grup avanza en su recuperación tras no haber podido acabar el Mundial en el que se proclamó campeón de Moto3, apunta a los tests de pretemporada y afronta con ambición su salto a Moto2
Perfil: José Antonio Rueda, el nuevo campeón de Los Palacios
This browser does not support the video element.
El piloto del Pont Grup, José Antonio Rueda, afronta el inicio de 2026 con la serenidad que dan los objetivos cumplidos y la ambición intacta de quien quiere seguir creciendo. Después de una temporada histórica, coronada con un título que confirmó su enorme proyección, el joven piloto de Los Chapatales (Los Palacios) trabaja ahora en su recuperación tras el accidente que frenó su cierre de año. Su mirada está puesta en los tests de pretemporada, en adaptarse a una nueva categoría y en seguir aprendiendo dentro de un campeonato tan exigente como apasionante.
Rueda reconoce que el proceso de recuperación avanza por el camino correcto y transmite un mensaje de optimismo. El piloto se muestra satisfecho con la evolución y confía en llegar en condiciones competitivas a las primeras pruebas del año. Tal y como él mismo explica, “la recuperación va muy bien y estoy muy contento viendo cómo está evolucionando todo”, una progresión que le permite ser optimista de cara a su regreso a la pista y a los primeros contactos con la Moto2.
Aunque no pudo participar en los tests de Valencia, Rueda ya sabe lo que es subirse a una Moto2, algo que hizo a mitad de temporada en Montmeló. Aun así, el piloto es consciente de que aquella experiencia fue sólo una referencia parcial. La moto que probó entonces dista mucho de la actual, y el propio Rueda admite que “ha cambiado mucho en los últimos tres o cuatro años”, por lo que prefiere ser prudente. Más allá de la técnica, tiene claro que el principal foco estará en su propia adaptación como piloto, ya que “el salto a Moto2 es muy distinto y habrá que ver cómo evolucionamos en los primeros tests y en las primeras carreras”.
Ambición
Tras una temporada histórica y un título mundial, Rueda se recupera de su accidente y prepara con ilusión su debut en Moto2
Detrás del éxito de 2025 hay mucho trabajo invisible y una figura que Rueda destaca especialmente: su técnico Jordi Gallardo. El piloto no duda en señalar que su aportación ha sido clave en la consecución del título. Según explica, “encima de la moto me ha aportado muchísima confianza y era el cambio que más pedía durante los dos últimos años”. Ese entendimiento con el equipo le permitió disfrutar de la temporada y exprimir todo su potencial. El título, en sus palabras, es “fruto de mucho trabajo y esfuerzo, tanto mío como del equipo”, y supone la materialización de un sueño que perseguía desde niño.
Un aprendizaje diferente
Uno de los aspectos más llamativos de su último año fue la madurez mostrada en pista. Rueda logró marcar su propio ritmo sin depender constantemente de referencias externas, una dinámica que ahora se pone a prueba con el cambio de categoría. El piloto asume que en Moto2 el aprendizaje será diferente y que, al menos al principio, tocará observar y seguir a otros rivales. Aun así, considera que ese proceso también le ha hecho crecer. “Habrá que ir un poco detrás de alguien para aprender”, explica, convencido de que esa experiencia lo ayudará a gestionar mejor las carreras y a prepararse para una moto más grande y compleja.
El punto culminante de su temporada llegó en Indonesia, un circuito que tenía marcado en rojo en el calendario. Allí se proclamó campeón en un desenlace poco habitual, condicionado por una bandera roja que generó desconcierto. Rueda relata que fue consciente del título en el mismo instante en que la carrera se detuvo, ya que había controlado en todo momento la situación respecto a su principal rival. “En cuanto vi la bandera roja, tuve claro que ya era campeón”, recuerda. El propio piloto admite que fue un final extraño, ya que “proclamarse campeón con una bandera roja no es lo más emocionante”, aunque eso no le impidió disfrutar de un logro histórico.
De cara a su debut en Moto2, Rueda se muestra realista. Sabe que es una categoría en la que muchos pilotos sufren en su primer año debido al altísimo nivel y a la enorme igualdad mecánica. En su análisis, destaca que “hay muchos pilotos con muchísima experiencia y motos muy similares”, un cóctel que hace especialmente difícil marcar diferencias y que convierte cada pequeño detalle en algo determinante.
Pensando ya en el nuevo curso, el deseo de José Antonio Rueda es claro y medido. Su prioridad es adaptarse, aprender y disfrutar de cada fin de semana. Tal y como resume, “terminar el año bien y disfrutarlo muchísimo” es el objetivo principal. Y, si todo acompaña, no esconde que le gustaría “luchar por alguna carrera” en su primer año en la categoría. Un reto mayúsculo para un piloto que ya ha demostrado que sabe convertir la ambición en resultados.
Temas relacionados
No hay comentarios