Un 3-1 que no oculta la realidad
Ascenso a Segunda División B
El Betis B, con un pobre fútbol, aprovecha tres regalos de un débil Anguiano para llegar al tercer y último cruce.
El Betis B se plantó en la tercera y última eliminatoria de la fase de ascenso, tras superar a un Anguiano que pasaría apuros para mantener la categoría si jugara en Primera Andaluza. Y aun así, el equipo riojano se puso por delante en el marcador ante un filial que aprovechó tres regalos del rival para ganar un encuentro en el que su fútbol volvió a defraudar. Esto no supone quitarle mérito a la victoria bética, sino reflejar la realidad de un Betis B que sufrió demasiado para eliminar al tercer clasificado del grupo de La Rioja, que ya había anunciado que si ascendía en el campo rechazaría subir al no tener recursos económicos.
Saltó el cuadro heliopolitano al campo muy nervioso, incapaz de elaborar juego. Sobre todo, porque Óscar Cano, como durante casi todo el año, usó dos pivotes de perfil defensivo, sin que nadie enganchara con el ataque. Carlos García sí estuvo bastante entonado y en ningún momento notó la presión de jugar en el Villamarín -se nota que está curtido-, mientras que Fausto, hasta que se marchó lesionado,estuvo desacertado. La entrada de Eneko en su lugar dio otro aire al filial, pero el nivel del vasco, como lleva demostrando desde que llegó a Sevilla, no le da siquiera ni para ser titular en el segundo equipo heliopolitano. De hecho, en el primer tiempo fue incapaz de marcharse, al menos una vez, de su par, en el mano a mano, y siempre tomó la peor decisión a la hora de dar la pelota.
El aburrimiento fue tal que el murmullo apareció en la grada, con una afición disconforme con la imagen que estaban dando los suyos, por momentos peor que la del Anguiano, que estuvo muy cerca de marcar, en el 45, en una clara ocasión que desaprovechó Álex con todo a favor.
La segunda mitad empezó como acabó la primera, con dominio de los visitantes, que obtuvieron su premio en el minuto 48, en un gran pase de Íñigo a Joseba, que rompió el fuera de juego y cedió la pelota a Sotes para que marcara a puerta vacía, sin que Isaac, su marcador, impidiera el remate. Mazazo para un Betis B al que no le quedó otro remedio que apretar el acelerador para empatar cuanto antes, por lo que se adueñó por completo del esférico, aunque sin generar demasiado peligro.
Sin embargo, el filial se encontró, en el minuto 59, con el primer regalo riojano. Disparo potente y centrado de Eneko que el cancerbero Pisón se introdujo en su portería al intentar despejarlo de puños. En ese momento, el partido apuntaba a la prórroga, pero las facilidades del Anguiano, metido atrás para intentar crear peligro al contraataque, no terminaron, y doce minutos después Ismael, uno de los jugadores de menos altura del cuadro verdiblanco, remató libre de marca y en el área chica, de cabeza, para hacer el 2-1.
La entrada de Álvaro González dio más profundidad por la banda derecha al equipo de Óscar Cano, y un buen centro suyo acabó con un disparo de Eneko que, esta vez, sí despejó Pisón a córner. En la fase final del choque, el Anguiano, sin descuidar la defensa, buscó una igualada que le hubiera dado el pase a la siguiente y última ronda, pero entonces volvió a quedar patente su falta de calidad a la hora elaborar el juego.
Además, a poco para el final, un centro sin peligro de Álvaro González lo introdujo Álex en su propia puerta, siendo éste el tercer y último regalo del Anguiano al Betis B, que mañana conocerá a su último rival en un nuevo sorteo.
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