Los palcos eran un gozo
El Fiscal
Siempre era motivo de alegría el comienzo del montaje en la Plaza de San Francisco
La sortija de Herodes
El cuento de la neo-torrija
Hasta no hace muchos años era un motivo de gozo la descarga de las estructuras de los palcos de Semana Santa en la Plaza de San Francisco. Era la primera gran señal junto con el montaje de la rampla del Salvador. Llegaba el camión, los operarios dejaban una gran cantidad de tubos en la plaza y solo faltaba que alguien dijera lo que todos pensaban: "Ya huele a Semana Santa". Hasta se hacían reportajes, como uno que recordamos sobre los tubos más antiguos, que ya no se usan ni aquellos ni de ningún tipo porque el Consejo compró una estructuras más seguras y modernas, una suerte de mecano que ofrece más garantías. Ahora comienza el montaje y hay discordia. Se molestan los bares que instalan las terrazas de veladores, sobre todo en el tramo más próximo al Banco de España. ¡Claro que la plaza se pasó décadas sin esas terrazas, salvo las mesitas del antiguo Laredo! Los tiempos cambian, evolucionan y aparecen nuevos problemas. ¡La Semana Santa está viva! Será eso.
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