TIEMPO Bajo de Guía se tiñe de blanco tras una impresionante granizada

Análisis

josé Martínez Olmos

2021, ¿fin de la pandemia?

Articular la aplicación efectiva de la vacuna implicará un esfuerzo colectivo

Ojalá en 2021 veamos el fin de la pandemia y podamos retomar la normalidad que nos ha sido arrebatada en 2020 tras la aparición de la COVID-19 hace ya un año. Para que este deseo se haga realidad necesitamos que la aplicación de las vacunas disponibles permita una muy amplia cobertura en la población (a nivel nacional, europeo y mundial) y que definitivamente la efectividad de dichas vacunas sea muy alta generando la inmunidad a la que aspiramos.

La vacunación frente al Covid-19 es una operación de enorme envergadura que va a requerir un gran esfuerzo colectivo tanto de las instituciones públicas y del propio sistema sanitario, como de las compañías farmacéuticas productoras y del conjunto de la ciudadanía.

En los países con menor desarrollo, la articulación de una aplicación efectiva de las vacunas implicará un esfuerzo colectivo desde organismos internacionales para asegurar el acceso real y universal. Estamos ante una pandemia frente a la que no sería suficiente que el acceso a la vacunación se concretara sólo en los países más ricos.

Por todo esto, es más que probable que pasarán muchos meses hasta conseguir el objetivo de proteger frente al Covid-19 mediante la aplicación universal de las vacunas. Ello no quiere decir que quienes tengamos el privilegio de residir en países con acceso universal, no vayamos a poder ver en pocos meses un cambio a mejor. El tiempo nos irá dando respuestas.

Mientras tanto, tenemos que ser muy conscientes de que el virus sigue circulando con enorme intensidad. De hecho, al escribir esta tribuna, estamos de lleno en el inicio de la tercera ola cuya intensidad y duración están aún por conocer. Probablemente, con el impacto de las fiestas navideñas en lo que se refiere a una mayor interacción social, la incidencia, las hospitalizaciones y las cifras de fallecidos, arrojarán cifras más altas en el mes de enero. Más aún si la circulación de la nueva variante "británica" termina teniendo una incidencia más relevante ya que se sabe que tiene mayor capacidad de contagio.

Es por esto que no está de más repetir de nuevo que tendremos que seguir actuando con la máxima alerta y cumplir todas las medidas de protección y de prevención que pueden evitar los contagios. Mi consejo, a falta de un confinamiento total que creo sería necesario al menos en algunas Comunidades de España es, que todo aquel que pueda hacerlo, aplique el autoconfinamiento.

Esta tercera ola que ha comenzado a partir del 11 de diciembre ya ha producido casi 3000 muertes y ha incrementado en más del 35% la incidencia de casos en toda España; la incidencia en el caso de Baleares se ha incrementado casi un 120% y en Madrid o Cataluña, un 60%. Son indicadores que nos deben preocupar, y mucho, para no caer en la tentación de creer que tener ya acceso a la vacuna, soluciona de inmediato el impacto de la pandemia.

Es previsible un enero complicado en el que no hay que descartar la necesidad de adoptar nuevas medidas de confinamiento. Junto a las decisiones que competen a las autoridades, está también en nuestras manos contribuir a minimizar el impacto. Ojalá 2021 nos traiga el fin de la pandemia. Y así, poder desear con más fuerza que nunca un feliz año nuevo.

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