Una recaída con daños colaterales

16 de enero 2026 - 03:05

Coincidiendo con la recaída de Vargas, el fantasma de las lesiones musculares ha dejado de ser fantasmal para convertirse en duro peaje que la inmensa mayoría de clubes está pagando. Proliferan esas lesiones que toda la vida se achacaron a una preparación física inadecuada y que en estos tiempos de cuidos hasta en los más nimios detalles pueden deberse a un calendario extraordinariamente denso.

No es éste el caso en un Sevilla que juega una vez a la semana desde que cayese eliminado de la Copa en Mendizorroza hace un mes. Para entonces ya había caído Vargas y aunque su caso alarma más de lo normal no es el intenso calendario la causa. Lo cierto es que apenas sobreviven equipos sin esa lacra de las lesiones musculares. Antañazo, cuando la preparación física era cosa exclusiva del primer entrenador se daban muchos ceses de técnicos por esa causa de las lesiones musculares.

No debe ser así ahora, con los cuerpos técnicos tan nutridos de especialistas, pero la verdad es que estamos viviendo un curso demasiado rico en musculaturas dañadas. Es un mal generalizado que en el caso del excelente futbolista suizo viene acompañado de daños colaterales que se antojan demasiado dañinos. Es ésta una recaída que chafa el objetivo sevillista de hacer algo de caja con su venta y que se chafa con esta lesión en medio de ese río que es el mercado invernal. Ya sabemos que no es un mal único, pero éste es especialmente doloroso.

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