Puntadas con hilo

María José Guzmán

mjguzman@grupojoly.com

¿Hay sitio para tanto centro comercial?

Sevilla aún no conoce un complejo 4.0 al estilo del ‘mall’ americano donde no sólo se va a comprar

Familias, parejas y jóvenes pasean por la galería comercial. Familias, parejas y jóvenes pasean por la galería comercial.

Familias, parejas y jóvenes pasean por la galería comercial. / Antonio Pizarro

Lo apuntaba hace siete años la consultora Rosa Madrid en una entrevista a este periódico: “En Sevilla no sobrevivirán todos los centros comerciales”. Su experiencia, la gestión de una veintena de complejos, entre ellos Los Arcos y Metromar en Sevilla, la avalaba. Si bien ninguno ha desaparecido por completo, sí los hay, como el caso de Plaza de Armas, que casi están vacíos y otros que han tenido que ir reinventando su oferta.

Estalló la burbuja inmobiliaria y la crisis desalojó las tiendas. Menos los bares. Pero, una vez dado por superado el bache, el sector sigue creciendo a una velocidad que pocos imaginaban en una capital que siempre que puede recuerda que no debe vivir sólo del comercio y la hostelería, pero donde, paradójicamente, los últimos desarrollos de suelos productivos son para centros comerciales. A falta de pan, o sea de otras industrias...

La expectación generada por la reciente apertura del centro comercial de Torre Sevilla, que se mide en kilómetros de colas y kilos de novelería, demuestra el futuro que tiene un sector al que se sumarán en breve nuevos complejos, como el de Palmas Altas. Y no es el único, pues hay al menos otros cuatro previstos: en el norte de la capital, el de San Nicolás Oeste; Sevilla Park en el Puerto; en Dos Hermanas, Megapark; y en Espartinas, Waterland. Sin contar con el proyecto de mercado gourmet de la Puerta de la Carne que, con otra filosofía, no deja de ser un centro comercial. Y hay fondos de inversión interesados en este mercado, lo que es un buen síntoma de la pujanza que viene.

Esta fiebre no es única en Sevilla. Es una tendencia nacional. En Andalucía hay un centenar de centros y parques comerciales y en España superan los 550, que cerrarán con nuevos récords: 2,6% más de ventas en lo que va de año y 3,2% más de afluencia. Hay una apuesta española por los denominados malls en semejanza a los de EEUU, donde la crisis del retail provocada por el apogeo del comercio electrónico y lo digital ha obligado a transformar el sector.

¿De qué depende el éxito o fracaso de estos nuevos proyectos? Probablemente de que estén bien pensados.

El foco hoy está puesto en los centros comerciales 4.0. Éstos son los que ofrecen experiencias diferenciadoras a la hora de comprar. Son nuevos puntos de encuentro y reunión social, donde pasar un día entero, con una amplia oferta de ocio familiar y restauración complementaria a la de moda.

Y hasta ahora, lo visto en Torre Sevilla es un poco más de lo mismo, con permiso de Primark y por mucho que se quiera vincular al Caixafórum... Quizás su complemento perfecto estaría en un Plaza de Armas remozado con sus buenas salas de cine. ¿Será ésa la intención de Adif ahora que ha rescatado la antigua estación para darle uso?

El gran auditorio proyectado por los promotores de Sevilla Park en el Puerto va en esa línea y reforzaría también la oferta, cercana en el espacio, de Palmas Altas (o Lagoh, como ya se denomina) en una zona, la sur, que, según los consultores, es la que mejor admitirá esta oferta.

En Sevilla hay sitio para más, pero la clave está en que sea algo distinto. Transformarse o, a la larga, si no morir, sí malvivir.

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