Un negocio de altos vuelos
Bollullos de la mitación
El Aeródromo La Juliana factura dos millones de euros al año y se ha convertido en un referente internacional. El Centro de Paracaidismo Skydive, que recibe clientes de todo el mundo, llegó a realizar 8.000 saltos sólo en el mes de marzo. Esta ráfaga continua de visitantes, clave para el desarrollo turístico de la comarca.
Al margen de grandes empresas como Grupo Konecta, que da trabajo a 2.400 personas, o Addendia, con recursos humanos concretados en 700 efectivos, el tejido empresarial y económico de Bollullos de la Mitación pasa inexorablemente por la pista de aterrizaje del Aeródromo La Juliana, que factura dos millones de euros al año y que cuenta con cinco empresas en su interior: la escuela de pilotos y la de ultraligeros, un taller de mantenimiento de aeronaves, una empresa de cartelería aérea y Skydive Spain, que ofrece saltos en paracaídas, para un total de 50 trabajadores.
"Es el aeródromo más importante de Andalucía por el movimiento que genera y el segundo de España en paracaidismo". Son palabras de Luis Iglesias, propietario del recinto. No siempre fue así. En 1998, este empresario extremeño entra en escena para salvar las deudas y se produce el desarrollo del complejo: se asfalta la pista, que mide 925 metros de largo por 18 de ancho y se van haciendo hangares poco a poco. El salto cualitativo del aeródromo coincide con la llegada de la empresa Skydive Spain, referencia mundial de los saltos en paracaídas. "Nos defendemos de los altibajos de la economía, porque el mercado de los paracaidistas es estable", apunta Iglesias.
Nueve años lleva Skydive funcionando en La Juliana. Nueve años de crecimiento continuo haciendo realidad el sueño de volar de cientos de miles de aficionados y de profesionales. "El salto en paracaídas es un deporte extremo, porque hay riesgo, pero, si extremo es el deporte, extremas son las medidas de seguridad", pone de relieve Ainoa Boyd, responsable de atención al cliente de la empresa.
Skydive, que cuenta con 15 trabajadores, tiene reservadas dos millas de radio en las que todo el mundo sabe que existe una actividad de lanzamiento. Los datos hablan por sí solos: sólo en marzo de 2014 (el mes más fuerte), se practicaron 8.000 saltos. Ahora el negocio disminuye por la apertura de empresas de la competencia en otros lugares de Europa, pero en Navidad, en el denominado Christmas Boogie, tres aviones vuelan de forma continua hasta llegar a los 1.000 lanzamientos al día.
El valor diferencial de Skydive reside en que es una de las pocas empresas en el mundo que ofrece saltos en paracaídas desde 4.600 metros de altura todo el año debido al clima bondadoso del Aljarafe.
"Antes había mucho desconocimiento sobre este tema, pero, a medida que la gente ve los vídeos en internet, se va animando", agrega Boyd. De todos los que prueban el vertiginoso salto, sólo un 5% se queda enganchado y quiere repetir.
En cuanto a precios, el lanzamiento desde 1.600 metros en tándem (salto del cliente pegado al instructor) cuesta 185 euros, mientras que el paquete deluxe, que se hace desde la máxima altura e incluye clases de preparación, reportaje videográfico y fotográfico, vale 320 euros. Así, vienen a Bollullos clientes de los cinco continentes a probar la experiencia Skydive: europeos, norteamericanos o australianos. "Los hindúes nos han salvado la temporada de tándems", apostilló Boyd.
Asimismo, el aeródromo da cobertura al Ejército de los Estados Unidos, que envía a algunas tropas de élite desde la base de Rota para que hagan sus prácticas pertinentes.
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