Análisis

Betis: Un 4-2-3-1 engrasado a la espera de ir a más

Marc Roca presiona a Escalante en presencia de Johnny Cardoso, en un lance que refleja el buen hacer del doble pivote verdiblanco en Cádiz.

Marc Roca presiona a Escalante en presencia de Johnny Cardoso, en un lance que refleja el buen hacer del doble pivote verdiblanco en Cádiz. / E.P.

El Betis, además de la victoria conseguida en Cádiz, ofreció una buena imagen. Unas prestaciones que debe mantener en los próximos partidos. Primero, el jueves ante el Dinamo Zagreb en la Conference League; y después, el domingo ante el Alavés para reforzar esa sexta plaza y, si es posible, empezar a recortarle puntos al Athletic.

Y es que las sensaciones del cuadro de Manuel Pellegrini en Carranza, a excepción quizás de ese último cuarto de hora de desconexión en la primera parte con 0-1, fueron las de un equipo cuya maquinaria parece empezar a engrasarse dentro de ese 4-2-3-1 –muta al 4-4-2 en fase defensiva– del manual del Ingeniero, cuyo conjunto está demostrando una solidez digna de alabar fruto de un dibujo táctico que cuenta con las piezas adecuadas para que el sistema defensivo esté funcionando. Cuatro son los nombres propios: la pareja Pezzella-Sokratis (sin olvidar a Chadi Riad) y el doble pivote Johnny Cardoso-Marc Roca.

FASE DEFENSIVA

Manuel Pellegrini, salvo algún pequeño ajuste o variante por algún detalle táctico del rival, no cambia nunca su dibujo. Desde que llegó al Betis, el 4-2-3-1 es inamovible. Y en Cádiz se comprobó una vez más que los jugadores del cuadro verdiblanco tienen aprendidos de memoria los automatismos de esa esquema, incluidos los futbolistas llegados recientemente como Johnny Cardoso, quien a la espera de ver su rendimiento ante rivales de más nivel está mostrando un buen desempeño en los partidos que ya ha disputado como bético. De hecho, ante los amarillos firmó una muy buena actuación, siendo junto a Fornals el hombre más destacado en los de Heliópolis. Sus números así lo reflejaron (sofascore.com): un pase clave de gol, cuatro pases en largo acertados de cuatro intentos, seis duelos ganados de ocho a ras de hierba, dos disparos bloqueados, dos intercepciones de balón y cinco cortes de la pelota (tackles).

Johnny Cardoso persigue a Alejo. Johnny Cardoso persigue a Alejo.

Johnny Cardoso persigue a Alejo. / E.P.

El ex del Inter de Porto Alegre formó pareja con Marc Roca en un doble pivote que cubría los espacios del Cádiz entre líneas y apoyaba por detrás a una presión más alta, en un balance de lado a lado, para cubrir los espacios entre los tres centrocampistas ofensivos (Fornals, Fekir y Abde) y poder saltar hacia delante, como se vio por ejemplo en la acción de Johnny Cardoso a la hora de robar la pelota en el origen del 0-1, para presionar junto al mediapunta (Fekir) o a un centrocampista de banda (Fornals).

Esto mismo ocurrió en muchas ocasiones con Marc Roca, dentro de ese trabajo de presión y de robo de pelota que tan bien realizó en Cádiz tras regresar de un pequeño tiempo de inactividad. Además, los tres centrocampistas ofensivos verdiblancos se mantuvieron siempre cerca, mientras el punta, Willian José, comenzaba la presión alta. Entonces, Fekir se adelantaba para presionar junto al brasileño (igual que en otras ocasiones hacía Isco) bien a la misma altura o de forma escalonada para taparle a los locales la salida de balón al pivote (Escalante). Así, el 4-2-3-1 pasaba al 4-4-2 en fase defensiva, sin obviar una pequeña variante, y es que el extremo del lado opuesto (Fornals sobre todo) hacía el balance a la zona central para añadir un efectivo más al centro del campo.

Pezzella se lanza a intentar taponar el posible disparo de Chris Ramos, delantero del Cádiz. Pezzella se lanza a intentar taponar el posible disparo de Chris Ramos, delantero del Cádiz.

Pezzella se lanza a intentar taponar el posible disparo de Chris Ramos, delantero del Cádiz. / E.P.

Y no hay que olvidar la solidez de la pareja Pezzella-Sokratis en Cádiz, en una línea de zagueros en la que Bellerín y Miranda defendieron uno contra uno a los extremos del rival (Iván Alejo y Sobrino) apoyados bien por los jugadores de banda o por esas ayudas del doble pivote. Los números de Pezzella fueron los siguientes: 10 despejes y cuatro duelos aéreos ganados de cinco. Y Sokratis firmó siete despejes, un disparo bloqueado y tres de cinco en duelos aéreos ganados.

FASE OFENSIVA

Con el 4-2-3-1, el delantero centro, Willian José, fue apoyado por el mediapunta, Fekir, para proporcionar la principal amenaza ofensiva del Betis en la zona central. Y en las bandas, como le gusta a Pellegrini, jugadores a pierna cambiada que también suelen hacer incursiones hacia dentro para ser más directa la amenaza a la portería rival. Esto hicieron Abde y Fornals, el primero como extremo que es y el segundo cayendo a banda, pero con libertad de movimientos para meterse por dentro con ese gran dinamismo que aporta.

A esto hay que unirle cómo Willian José y Fekir se movían e intercambiaban en ocasiones sus posiciones para sacar a los centrales del Cádiz (Fali y Chust) de posición y así habilitar espacios en zonas centrales que fueron aprovechados por Abde y Fornals para atacar a la espalda de la zaga amarilla.

Fornals celebra su gol al Cádiz. Fornals celebra su gol al Cádiz.

Fornals celebra su gol al Cádiz. / E.P.

Mientras, el doble pivote, Johnny Cardoso y Marc Roca, apoyaron por detrás de la línea de pase y en más de una ocasión cayeron a las bandas para ayudar a su equipo a realizar cambios de juego (Marc Roca, con su zurda, lo hace en muchas ocasiones durante los partidos). Y durante las transiciones, bien Johnny Cardoso o Marc Roca, daban un paso adelante para proporcionar una amenaza adicional en el contraataque: es Marc Roca el que presiona a Juanmi y roba la pelota que le llega a Willian José para lanzar la contra que acaba en gol de Fornals, llegando el 21 bético a pisar, incluso, el área rival.

Por otro lado, el doble pivote Johnny Cardoso-Marc Roca permite a los laterales (Bellerín y Miranda) desdoblarse por los costados para generar superioridad arriba al tener la espaldas cubiertas. Por último, los centrales béticos siempre sacan el balón sin conducirlo, sino apoyándose en el doble pivote o bien, en alguna ocasión, con algún balón en largo al delantero centro (Pezzella a Willian José). Por ello, el Betis de Pellegrini desprendió en Cádiz sensaciones de empezar a ser un equipo engrasado que debe ir a más.

DATO

La victoria en Cádiz dejó al Betis en la sexta plaza al final de la jornada 24. Y es que desde que Pellegrini llegó al cuadro verdiblanco siempre en esta jornada tenía a su equipo en puestos que lo llevaban a Europa. En la campaña 2020-21 era séptimo; en la 2021-22, tercero; en la 2022-23 estaba quinto y en ésta es sexto. Antes de Pellegrini, en la misma jornada, el Betis era decimoquinto en la 2016-17, décimo en la 2017-18, octavo en la 2018-19 y duodécimo en la 2019-20. El Ingeniero marca la diferencia y la senda en el Betis.

Tags

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios