Ruibal: "Transmito al vestuario que no he vivido nada como ganar la Copa con el Betis"

El catalán, que contra el Oviedo jugó de extremo izquierdo y con el Elche de lateral derecho asegura que "el trabajo y el esfuerza nunca se negocia" y Chimy Ávila se mostró contento por demostrar que "el comandante está aquí"

Pellegrini apunta al espíritu del equipo como la clave

Chimy Ávila celebra su gol.
Chimy Ávila celebra su gol. / Antonio Pizarro

Con fe, dejándose todo en el campo, Ruibal fue una de las figuras de la remontada del Betis ante el Elche. El conjunto verdiblanco ya está en los cuartos de final de la Copa del Rey y ahora la ilusión, cual bola de nieve, se va haciendo más grandes en la afición y en el vestuario por un torneo que dio la última gran alegría al beticismo.

"Lo importante era la victoria. Sabíamos que el Elche juega bien y que íbamos a sufrir por momentos, porque quitarle el balón es complicado, pero el equipo puso coraje y honor para darle la vuelta al resultado", analizó el catalán, que destacó el impulso recibido desde la grada: "Cuando nuestras fuerzas estaban decaídas por el resultado y porque las cosas no salían el empujón de la afición siempre ayuda. Llegó en el mejor momento, cuando peor estábamos. Han sido uno más en el campo", explicó el futbolista verdiblanco, que ya en el bombo de los cuartos de final empieza a ver las cosas de otra forma.

"Es una competición que con nada te puedes plantar en semifinales. Con suerte en el sorteo, incluso puedes jugar siempre en casa. La gente tiene ilusión por la Copa. No he vivido mejor momento en mi vida, excepto el nacimiento de mi hijo, que haber ganado la Copa del Rey con el Betis y eso algo que lo transmito a los compañeros en el vestuario", aseguró Ruibal, que jugó de extremo izquierdo hace cuatro días y contra el Elche, de lateral de lateral derecho: "Juego de lo que haga falta. El trabajo y el esfuerzo nunca se negocia".

Chimy, la felicidad del gol

El otro gran protagonista de la noche fue Chimy Ávila, que se estrenó como goleador en la temporada con dos tantos que rescataron al Betis en medio de los rumores que lo sitúan en la rampa de salida en este mercado de invierno. El argentino se mostró "muy contento" por sus goles y la clasificación sin pensar en el futuro. "El tiempo de Dios es perfecto y se cruzan muchas sensaciones. Quería demostrar a la gente que el comandante está aquí y es una recompensa al trabajo. Hemos sufrido. Son partidos de ida y vuelta y usamos todas las herramientas para ganar. Los cambios del míster respondieron para cambiar la dinámica", señaló el delantero.

"Muchas veces no se hace un gran partido, pero lo importante en esta competición es ganar. Logramos el objetivo y ya veremos qué hay que corregir en defensa y finalización, que quizás a veces nos precipitamos y eso nos perjudica", analizó el atacante, con los pies en el suelo para que la euforia no lleve al error: "Tenemos que estar tranquilos. Es tanto el deseo y el anhelo de ganar algo con el Betis que las emociones pueden jugar en contra. Estamos ilusionados y siempre damos el máximo en todos los partidos", dijo el goleador, con ganas de mucho más: "Me sacaré el peso de encima cuando gane algo con el Betis. Mientras tanto seguiré sacrificándome y aprovechando las oportunidades que el Ingeniero me dé".

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