¿Cómo era la Semana Santa de hace treinta años en el objetivo de un fotógrafo neerlandés?
El cineasta y fotógrafo Jan van Ijken capturó la Semana Santa de Sevilla en el año 1995
Es un especialista en el retrato de la naturaleza y la relación del hombre y el animal
La fototeca de Martín Cartaya: las vísperas de la Semana Santa de Sevilla
A raíz de una fotografía compartida por el amigo tuitero @estaahifuera, hemos indagado en su autoría y el resultado es, cuanto menos, interesantísimo. En el retrato en cuestión observamos al Cautivo de Santa Genoveva discurriendo por la calle Sierpes acompañado de la banda de cornetas y tambores de las Tres Caídas de Triana, formación que acompañó a este paso durante una época de su amplia trayectoria. La fotografía se debe al neerlandés Jan van Ijken, cineasta neerlandés que visitó la Semana Santa de Sevilla en 1995 con objeto de capturar su atmósfera "mística y medieval". Este fotógrafo ha concentrado buena parte de su proyección en estudiar las diferentes manifestaciones de la naturaleza y el tema de la divinidad Europa del Este. Se le considera un dominador nato de la luz y la composición.
En su página web aún permanece la galería al completa, e investigándola, encontramos capturas que nos arrojan no solo información sobre aquellos años, sino que nos sirve para comprender y analizar la evolución de la fiesta y de su público. Esta colección pictórica en la Elleboogkerk, el centro fotográfico de Ámsterdam. Compartimos algunas de las fotografías más singulares, agradeciendo a Javi Guerra la pista ofrecida sobre este autor. A continuación, un retrato de un pequeño nazareno de la Hermandad de la Redención, que mira fijamente a la cámara. Al fondo observamos el letrero de Casa Rubio, comercio centenario de la calle Sierpes dedicado a la venta de abanicos para el verano y paraguas para el invierno.
También nos llama la atención esta fotografía de Jesús Despojado accediendo, intuimos, a la Carrera Oficial por la calle O'Donnell. El misterio aún conserva la disposición anterior antes de las nuevas figuras que Ramos Corona talló en 1998. El Señor ocupa un lugar central en la escena, en una posición algo más retrasada que actualmente, y lo acompaña el inconfundible esclavo etíope de la Esperanza de Triana, que durante años procesionó en este paso de misterio. Un sayón que Castillo Lastrucci talló influenciado por el cine hoolywoodiense de los años cuarenta.
Por último, compartimos esta fotografía tomada en el interior de la Catedral, lugar que este fotógrafo utilizó en variadas ocasiones para retratar el discurrir de los nazarenos por su interior. En este caso, observamos un tramo de la Hermandad de los Panaderos, siendo difícil distinguir si pertenecen a los tramos del Señor o de la Virgen. En cambio, sí nos da una pista de lo más interesante sobre la Semana Santa de aquel año. Al fondo conseguimos observar los dos pasos de la Hermandad del Dulce Nombre que, tras el chaparrón que cayó aquel Martes Santo, se vieron obligados a permanecer en el interior de las naves catedralicias. Regresaron el Domingo de Resurrección por la tarde. Sin duda una estampa de lo más atractiva. Las demás fotografías pueden consultarse en la página web oficial de este fotógrafo que, como otros tantos, acudió a la Semana Santa fascinado y atraído por su carácter universal e inabarcable.
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