Pretemporada del Sevilla FC Cierta inquietud en el cóctel de ilusión

Lopetegui aprovecha un receso de hidratación para dar instrucciones en Granada. Lopetegui aprovecha un receso de hidratación para dar instrucciones en Granada.

Lopetegui aprovecha un receso de hidratación para dar instrucciones en Granada. / pepe torres / efe

Después de nueve amistosos, saldados con siete victorias, un empate y una sola derrota, la pretemporada concluyó con buenas sensaciones generalizadas, tal y como han reconocido las voces autorizadas del club. Sin embargo, el fútbol vive de lo inmediato y con agosto llegaron las primeras dudas en el Sevilla de la ilusión y el nuevo récord de socios.

Lo último han sido los traspiés en Granada y Almendralejo, escenarios de menos glamour que aquel triunfo en el Fenway Park de Boston sobre el campeón de Europa y esto da pie a algunas dudas entre los aficionados. También el parón en la planificación, después de un mes de julio en el que Monchi, hiperactivo, concretó el décimo fichaje y en el que la puesta en escena del equipo de Julen Lopetegui revirtió la tortilla del inicial recelo sobre el entrenador en elevada expectación.

A la planificación le queda más de una pincelada. Más aún tras la inmimente salida de Ben Yedder y la probable llegada de Rony Lopes. Y así lo reconocen los dirigentes del Sevilla. El primero, Monchi. "Ha sido una pretemporada tranquila en cuanto a lesiones, la mayoría de deberes se han hecho con tiempo y quedan 21 días de mercado en los que hay que seguir trabajando, tanto en las entradas como en las salidas", dijo en SFC TV tras el homenaje a Reyes.

Esa idea de que ha sido una pretemporada casi perfecta es compartida por otras voces autorizadas. "Ha sido una preparación de las mejores de los últimos años, no por las victorias, sino porque se ha hecho una planificación con tiempo, no como el año pasado, que empezamos a competir muy pronto", comentó en el mismo medio José Castro. "Nos tenemos que quedar con las sensaciones del equipo, del juego, de que el equipo sabe lo que hace", añadió respecto a esos últimos tropiezos ante Granada y Extremadura.

Y Julen Lopetegui también coincidió en ese balance positivo al trabajo de preparación. "Ha sido una pretemporada positiva en todos los sentidos por el trabajo, la intensidad y la carga de trabajo. Hemos dado minutos a todos a una semana vista del inicio liguero y que todo el mundo llegue preparado es muy importante", dijo el guipuzcoano, que también dio importancia al inconcluso vaivén de futbolistas y su adaptación a su idea: "Ha habido muchos cambios en la plantilla, entradas y gente que se está acoplando bien y sabiendo lo que supone jugar en este club y la exigencia que hay".

Pero tanto en Granada como en Almendralejo, la realidad del fútbol puso el foco en dos cuestiones claves, el ataque y la portería. El Sevilla se ha venido comportando de una manera regular, dando una imagen de "equipo que sabe lo que hace", como dijo Castro; de que los jugadores se han "adaptado bien a las ideas del míster y el saldo es muy positivo", como añadió Carriço; o de que "el equipo vaya asimilando los conceptos que el míster tiene en la cabeza", como subrayó Monchi. Pero al Sevilla de Lopetegui le faltó remate en sus dos últimos amistosos, en los que Vaclik y Sergio Rico se repartieron el feo sambenito de encajar sendos goles por errores propios. Y esto no pasó desapercibido para el aficionado de a pie.

Quizá la incógnita más clara sea el reparto de roles en el ataque, sobre todo tras la confirmación de que Ben Yedder va a salir. En Granada, Lopetegui cambió momentáneamente su sistema base, el 4-3-3, para buscar una mayor llegada dado que ni Munir ni Dabbur parecen los futbolistas idóneos para ser su referencia como único 9. Con ambos en punta (4-4-2), el Sevilla sí encontró la llegada que buscaba, aunque finalmente marcase a balón parado, una de las materias en las que la mejoría es palpable, tanto por la mayor envergadura de los futbolistas como por la incorporación de un lanzador como Joan Jordán, asistente de los goles de Kjaer y De Jong en Almendralejo, de córner y de falta. Pero incluso ante un rival de inferior categoría, pese a los muchos centros, el holandés presentó una escueta tarjeta de remates.

Más allá de esos dos aspectos puntuales, se presenta otra duda en el atasco de la operación salida. Que el Sevilla esté a punto de traspasar a Wöber porque no les ha podido encontrar aún acomodo a otros futbolistas que sí partían con el cartel de transferibles es una pista inquietante. Con todo, la tendencia positiva, como reconoció Carriço, segundo capitán del equipo: "Hay dos jugadores por puesto con mucha calidad y el equipo está preparado para hacer una gran temporada".

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