Coronavirus

Operación reescalada: todas las claves del plan del Gobierno y las autonomías para atajar los rebrotes

El plan de Sanidad y comunidades contempla un incremento en los recursos humanos de atención médica. El plan de Sanidad y comunidades contempla un incremento en los recursos humanos de atención médica.

El plan de Sanidad y comunidades contempla un incremento en los recursos humanos de atención médica.

Tomen nota, que hay nueva palabra en el particular vocabulario del coronavirus: reescalada. En teoría, es el antónimo de la otrora popular desescalada. Desde que finalizó el estado de alarma a finales de junio se han producido 174 brotes en España, de los cuales 123 permanecen activos, que están afectando a 2.139 personas. La mayor parte de ellos están controlados y o en fase de control, pero en otros casos está resultando misión imposible.

Con la idea de evitar que la curva vuelva a subir de tal forma que haya que retroceder en las fases, desde la nueva normalidad hasta etapas anteriores de restricciones (o sea, de que haya una reescalada, según la nueva terminología), el Ministerio de Sanidad de Salvador Illa y las comunidades autónomas están trabajando en el denominado ‘Plan de respuesta temprana en un escenario de control de la pandemia por COVID-19’.

Cinco capítulos

El plan, que fue presentado y debatido a principios de semana en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), debería aprobarse este mismo jueves, consta de cinco capítulos y cinco anexos en cuyo texto lo que se pretende es reducir el impacto de la pandemia mediante el fortalecimiento de intervenciones "rápidas, oportunas y eficaces”, al tiempo que prepara las capacidades del país frente a un incremento de la transmisión que, llegado el caso, pueda derivar en una segunda ola de transmisión, prevista, si se produce, para otoño, aunque hay quienes opinan que no habrá que esperar tanto.

Una de las principales iniciativas que contempla es que, en el caso de que un brote afecte a dos o más comunidades autónomas, se llevarán a cabo, previa aprobación del CISNS, medidas coordinadas de salud pública que serán de obligado cumplimiento. También incluye medidas relativas a la detección y control de los brotes; a las capacidades de la asistencia sanitaria; a iniciativas de protección colectiva frente al Covid-19 (tanto farmacológicas como no farmacológicas); a la necesidad de tener una reserva estratégica nacional; a los elementos de vigilancia precoz de los casos; y a aspectos sobre la sanidad exterior. En resumen, detalla el conjunto de medidas que, en función de la gravedad del brote, se deben ir tomando para controlarlo de la manera más rápida posible.

Como medidas más concretas, el Ministerio compromete a las Comunidades a disponer de una capacidad suficiente de recursos humanos en los servicios de Salud Pública (y también de laboratorio) ante aumentos de la demanda y a contar con un sistema de información para la alerta precoz las 24 horas del día durante los 365 días del año de forma que identifiquen los casos lo más rápido posible.

El plan propone que la capacidad de camas de agudos y de cuidados críticos con respiradores sea de entre 1,5 y 2 por cada 10.000 habitantes y de entre 37 y 40 camas, respectivamente. También tendrán que contar con planes de atención en domicilio, una estrategia con circuitos diferenciados de atención a pacientes con y sin Covid-19 y planes de atención específica a pacientes vulnerables y para asegurar la atención a las actividades priorizadas de la atención habitual como son los programas de vacunación.

Preocupación por la gripe

Precisamente, con la idea de reducir el impacto que tendría una coincidencia del coronavirus y la gripe estacional, el plan sugiere fomentar el aumento de la cobertura de vacunación, especialmente en mayores de 65 años, personal sanitario y socio-sanitario, mujeres embarazadas y personas con condiciones de riesgo. De hecho, Sanidad ha realizado una compra extraordinaria de 5,2 millones de dosis de la vacuna contra la gripe, que se sumarán a las que realizan las comunidades.

El plan contra la reescalada parece contar con el beneplácito de las consejerías de cada territorio. En Andalucía, la iniciativa se valora "en su conjunto” de forma “positiva”, ha asegurado el consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, quien ha indicado que la comunidad cumple los puntos exigibles a nivel de ratios, de UCI, de camas, de personal, de contratación.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios