El atentado contra Juan Pablo II, un filón económico para su autor
Alí Agca, de 52 años, quiere convertirse en millonario con entrevistas y conferencias.
El crimen no paga, dice el proverbio, pero el autor del atentado al papa Juan Pablo II, Mehmet Alí Agca, de 52 años, quiere convertirse en millonario con entrevistas y conferencias al salir de la cárcel.
Parece improbable que ello ayude a aclarar las circunstancias del atentado, rodeado hasta hoy de rumores y especulaciones. Ya se critica a Agca por querer hacer dinero con el fallido atentado de 1981 contra el papa Juan Pablo II.
"Se puede ver de dos formas. Desde el punto de vista policial es un criminal que quiere ganar dinero con su libro", afirma su abogado Haci Ali Özhan. "Por otro lado, cumplió su castigo. Es libre de publicar sus memorias". Según el abogado, una editorial italiana calculó el valor del libro de Mehmet Ali Agca en dos millones de euros (2,9 millones de dólares).
Ocurrió el 13 de mayo de 1981. Durante una audiencia papal sonaron tres disparos en la plaza de San Pedro en Roma. Juan Pablo II se derrumbó en su vehículo, el Papamóvil. Sus seguidores lo cubrieron. En medio de los fieles conmocionados y rodeado de guardaespaldas el coche aceleró para salvar la vida del papa. El pontífice pasó casi cuatro semanas en el hospital. Más tarde perdonó a Agca durante un encuentro en una celda.
¿Tuvo cómplices o actuó solo? Hasta hoy no está claro. Se acusó de autores intelectuales a los servicios secretos del entonces bloque soviético, porque el Papa polaco luchaba contra el comunismo en Europa del Este.
Una y otra vez, los indicios apuntaron a Bulgaria. El propio Agca acusó de complicidad a tres búlgaros. Sin embargo, fueron liberados después de que Agca asegurara ser Jesucristo. El propio Papa declaró en 2002 que nunca creyó en la así llamada pista búlgara. Agca fue amnistiado en 2000 en Italia.
Ahora cumple cerca de Ankara los últimos días de una condena que recibió por el robo y asesinato en 1979 del periodista turco Abdi Ipekci. Agca era entonces un joven ultranacionalista del entorno de los Lobos Grises, grupo de extrema derecha. La víctima era jefe del diario turco Milliyet.
En las últimas imágenes Agca luce notablemente envejecido. Públicamente anunció querer convertirse al catolicismo. Para el tiempo posterior a su liberación pidió hasta ahora sin éxito un permiso de viaje para Portugal o Polonia. También buscó contacto postal con mujeres católicas, con una de las cuales desea casarse.
Queda la imagen de un loco politizado, que durante los años ha dicho muchas boberías. Agca relató en una carta sus últimos planes al diario Sunday Times. "Quiero declarar el fin del mundo y anunciar el perfecto evangelio", escribió. "Declararé el perfecto cristianismo, tal como nunca fue comprendido por el Vaticano".
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