¡Oh, Fabio!
Luis Sánchez-Moliní
Madrid-Andalucía, una conexión ferroviaria muy tocada
El pasado mes de febrero unos padres acudieron junto a su hija de 12 años al centro de salud después de que la chica experimentara fuertes dolores en el abdomen y tuviera vómitos y fiebre.
Tras una semana en ese estado y después de que los padres la llevaran hasta en tres ocasiones a urgencias, la pequeña fallecía como consecuencia de una peritonitis que derivó en una infección en la sangre en el Hospital Clínico.
En todas las ocasiones en que los padres acudieron a llevar a su hija para que la viera algún sanitario, los facultativos no le detectaron ninguna dolencia de gravedad y atribuyeron los dolores a un posible virus estomacal o a la primera regla de la niña.
Después de esos diagnósticos siempre la mandaban a casa. A pesar de que la madre insistió en que podía tratarse de una apendicitis (que puede derivar en peritonitis), en ninguno de los casos le hicieron un análisis de sangre o una ecografía que habría detectado lo que le estaba pasando a la menor.
Por este motivo los progenitores de la menor fallecida anunciaron que presentarían una denuncia por lo sucedido y durante la jornada del 2 de mayo, martes, se ha sabido que el juzgado de instrucción número 18 de Valencia ha admitido a trámite la querella presentada por dichos padres.
El auto dictado por el juzgado, al que ha tenido acceso El Periódico Mediterráneo, del grupo Prensa Ibérica, recoge que los hechos que los padres denuncian podrían suponer indicios de que se haya cometido un delito de homicidio imprudente.
Por este motivo, el juez que instruye la causa de manera provisional ordena llevar a cabo diversas diligencias para investigar si la pequeña murió fruto de una negligencia médica, teniendo en cuenta que la familia denunció que los facultativos no aplicaron a la niña "prácticas que hubieran dado la oportunidad de alcanzar un diagnóstico precoz de apendicitis aguda.
No se prescribieron ni practicaron pruebas complementarias pese al empeoramiento paulatino de su estado de salud y pese a la sintomatología que presentaba".
De esta manera el magistrado ha pedido al médico forense que elabore un informe con el paso a paso del tratamiento que la pequeña debería haber tenido.
También ha solicitado que se identifique a la doctora del SAMU que estuvo en el traslado para que sea citada como testigo así como al médico adjunto en funciones de supervisión de la médica interna residente que atendió a la niña en las urgencias de Sagunt.
Por último ha pedido al Clínico la autopsia realizada y se ha dirigido a la Conselleria de Sanitat para que informe sobre la compañía aseguradora que cubre la responsabilidad civil y patrimonial.
Este juzgado de València es el encargado provisionalmente de la instrucción, ya que aún no se ha acordado si la causa se trasladará a Sagunt, como pide el fiscal, ya que fue en este área donde presuntamente tuvo lugar el grueso de la posible negligencia.
La directora general de Recursos Humanos de la Conselleria de Sanitat, Carmen López, por su parte, ha remitido al juzgado de instrucción número 18 de Valencia una notificación solicitando “información sobre en qué fase se encuentra dicho procedimiento de diligencias previas y su estado de tramitación, así como el personal estatutario de las instituciones sanitarias dependientes de la Conselleria afectado, al objeto de depurar responsabilidades disciplinarias".
Desde que ocurrieron los hechos las instituciones se han volcado y están respaldando a los padres de la menor hasta que se resuelva el caso.
También te puede interesar
Lo último
No hay comentarios