Sólo cuatro de cada diez jóvenes españoles se identifica como feminista
El Barómetro Juventud y Género revela que se trata del porcentaje más bajo desde 2021, y casi la mitad ellos vincula esta tendencia con manipulación política
Sólo el 38,2% de los jóvenes de 25 a 29 años se emancipa en España, frente al 62% de la UE
El porcentaje de jóvenes españoles que se consideran feministas ha descendido hasta el 38,4% en 2025, según los datos del Barómetro Juventud y Género elaborado por FAD Juventud. Esta cifra representa el nivel más bajo registrado desde 2021, cuando alcanzaba el 49,9%, evidenciando un retroceso de más de 11 puntos porcentuales en apenas cuatro años. El estudio, basado en más de 3.000 entrevistas -la mitad realizadas a personas de entre 15 y 29 años-, también revela que aproximadamente la mitad de la juventud percibe el feminismo como una herramienta de manipulación política.
La investigación, presentada este martes y financiada por la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, profundiza en la evolución de las relaciones afectivas, las desigualdades y la violencia de género durante la última década. El análisis incorpora una perspectiva intergeneracional que permite comparar las opiniones de los jóvenes con las de adultos de otras franjas de edad, ofreciendo así un panorama completo de las percepciones sociales sobre la igualdad de género en España.
Uno de los hallazgos más significativos del barómetro es la evidente disparidad entre los jóvenes y sus distintas lecturas de la realidad social. Mientras que la mitad de la juventud considera que el feminismo es necesario para alcanzar la igualdad, el mismo porcentaje lo vincula con la manipulación política. Esta contradicción refleja un escenario complejo donde conviven consensos amplios con percepciones divergentes sobre un movimiento que en años anteriores generaba mayor adhesión entre este segmento de la población.
Evolución del sentimiento feminista en la juventud española
La trayectoria del sentimiento feminista entre los jóvenes españoles ha experimentado fluctuaciones notables en los últimos años. En 2017, el 34,6% de la juventud se identificaba como feminista. Este porcentaje alcanzó su máximo histórico en 2021 con el 49,9%, coincidiendo con un momento de gran visibilidad del movimiento feminista en España. Sin embargo, en 2023 ya se había producido un descenso hasta el 42%, y ahora, en 2025, la cifra se sitúa en el 38,4%.
"Hoy son más los jóvenes que no se sienten feministas", ha explicado Anna Sanmartín, directora de investigación de FAD Juventud. Al comparar estos datos con el conjunto de la población española, los jóvenes se sitúan ligeramente por debajo de la media nacional: el 42,1% de la población general se define como feminista. Curiosamente, el apoyo al feminismo aumenta con la edad hasta el segmento de 30 a 39 años, donde alcanza su máximo con un 52,2%.
Consensos igualitarios frente a percepciones contradictorias
A pesar de este descenso en la identificación con el feminismo, en la vida cotidiana la juventud reúne amplios consensos igualitarios. El 81,8% defiende la comunicación abierta como base fundamental de la pareja, y el 77,4% sitúa la igualdad de derechos y responsabilidades como elemento central de la relación. Estos datos indican que, aunque no se identifiquen explícitamente como feministas, muchos jóvenes sí incorporan valores igualitarios en sus relaciones personales.
Sin embargo, persisten estereotipos y experiencias de discriminación que contrastan con estos principios igualitarios. Sólo el 17% de los jóvenes afirma no haberse sentido discriminado nunca, siendo el aspecto físico y el género los principales motivos señalados. Esta contradicción refleja la complejidad del momento actual, donde coexisten avances y resistencias en materia de igualdad.
La percepción sobre las desigualdades de género también muestra diferencias significativas según el sexo. El 48,9% de los jóvenes percibe grandes desigualdades de género en España, pero esta percepción alcanza el 61,4% entre las chicas frente al 36,7% entre los chicos. Esta brecha de casi 25 puntos porcentuales evidencia que hombres y mujeres jóvenes viven realidades distintas y perciben de manera diferente las discriminaciones de género.
Control en las relaciones de pareja entre jóvenes
El estudio analiza también aspectos vinculados a las relaciones y las violencias, revelando datos preocupantes sobre actitudes de control en las parejas jóvenes. Cuando se comparan determinadas actitudes con la población adulta, estas ideas son sensiblemente mayores entre la juventud. Por ejemplo, el 31% de los jóvenes cree que se debe saber dónde está la pareja en todo momento, frente al 20% de la población adulta.
Las diferencias por género son especialmente significativas en este ámbito. El 32,1% de las mujeres jóvenes afirma que su pareja se ha enfadado por no responder inmediatamente a mensajes o llamadas, mientras que esta situación sólo la reporta el 17,5% de los chicos. Además, el 27,3% de las jóvenes declara que su pareja le ha revisado el móvil (frente al 17% de ellos) y el 26,6% que le han dicho con quién puede o no puede hablar (17,2% entre ellos).
El amor romántico también mantiene una presencia significativa en las concepciones juveniles sobre las relaciones. Cerca de la mitad de los jóvenes se muestra de acuerdo con postulados ligados a esta visión: el 48,4% considera que tener pareja implica una entrega absoluta a la otra persona, y el 46,8% piensa que debería considerarse como un proyecto para toda la vida desde el inicio de la relación.
Estereotipos persistentes en lo laboral y lo doméstico
Los estereotipos de género mantienen su presencia en la percepción juvenil sobre determinados ámbitos profesionales. Un 27,2% de los jóvenes considera que la investigación y la ciencia son ámbitos más adecuados para hombres. Esta percepción se acentúa en sectores tecnológicos y técnicos: entre un 36% y un 45% asocia sectores como informática, gestión empresarial o ingenierías mayoritariamente a hombres.
En el ámbito doméstico, aunque el 56,2% de los jóvenes afirma que existe un reparto igualitario de tareas en sus hogares, cuando no se produce esta equidad, el trabajo recae principalmente en las mujeres. El 38,5% señala que las tareas domésticas las realizan principalmente las mujeres, frente a un testimonial 2,3% que indica que las hacen los hombres. Esta asimetría evidencia que, pese a los discursos igualitarios, las prácticas cotidianas siguen reproduciendo desigualdades tradicionales.
Las presiones sociales tampoco son ajenas a la juventud actual. Sólo el 6,9% del total de jóvenes declara no sentir ninguna presión social, destacando exigencias vinculadas al éxito, la imagen física o la gestión emocional. Estas presiones afectan de manera diferenciada según el género, perpetuando roles y expectativas diferenciadas para hombres y mujeres.
Brecha salarial y desigualdades estructurales
En el ámbito laboral, aproximadamente un tercio de los jóvenes niega la existencia de la brecha salarial de género, lo que refleja divergencias importantes en la comprensión de las desigualdades estructurales. Esta negación contrasta con los datos objetivos que constatan la persistencia de diferencias salariales entre hombres y mujeres en España, evidenciando una desconexión entre la percepción juvenil y la realidad estadística del mercado laboral.
En la población general, el 65% cree que la igualdad entre hombres y mujeres contribuye a hacer una sociedad más justa, siendo esta percepción más elevada entre las mujeres (72%). Estos datos muestran que, aunque existe un consenso mayoritario sobre la importancia de la igualdad, persisten diferencias de género en la valoración de su relevancia social.
Percepción de desventaja masculina y retrocesos en igualdad
Frente al avance legislativo sobre igualdad de los últimos años en España, la investigadora Anna Sanmartín ha alertado de que "está creciendo profundamente la idea de que los hombres están en desventaja o que nos hemos pasado de frenada". Esta percepción, cada vez más extendida entre sectores de la juventud, contrasta con los datos objetivos sobre desigualdades que persisten en diversos ámbitos de la sociedad española.
Sanmartín considera necesaria mucha pedagogía para superar estos retrocesos y recuperar consensos que parecían establecidos pero que se han quebrado. La directora de investigación apunta a la influencia de discursos contradictorios que están calando en la juventud y que cuestionan la necesidad de políticas de igualdad, generando confusión sobre la situación real de las mujeres en España.
Para Beatriz Martín Padura, directora general de FAD Juventud, "los datos muestran una juventud que incorpora marcos igualitarios en muchos aspectos de su vida cotidiana, pero que también está expuesta a discursos contradictorios que influyen en su posicionamiento". Martín Padura subraya que no se trata de retrocesos lineales ni de avances uniformes, sino de un escenario complejo donde conviven consensos amplios con percepciones divergentes.
El barómetro evidencia que la juventud española se encuentra en una encrucijada respecto a la igualdad de género. Por un lado, incorpora valores igualitarios en sus relaciones personales y rechaza formalmente la discriminación. Por otro, muestra resistencias a identificarse con el feminismo y reproduce estereotipos en determinados ámbitos. Esta contradicción plantea desafíos importantes para las políticas públicas y la educación en igualdad, que deberán adaptarse a esta nueva realidad para seguir avanzando hacia una sociedad más justa e igualitaria.
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