Pizzas de supermercado: solo cinco aprueban el análisis nutricional de la OCU
La organización examina 62 variedades precocinadas y concluye que la mayoría presenta exceso de sal, grasas saturadas y calorías
Las diez pizzerías de Sevilla que plantan cara a las grandes por el título a la mejor de España
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha publicado recientemente un estudio sobre pizzas precocinadas de supermercado que arroja datos preocupantes para quienes recurren habitualmente a este producto. Tras analizar un total de 62 variedades disponibles en el mercado español, tanto refrigeradas como congeladas, la conclusión resulta contundente: apenas cinco pizzas obtienen una valoración aceptable desde el punto de vista nutricional, mientras que el resto presenta graves deficiencias en su composición.
Este análisis comparativo, realizado en 2025, examina marcas de los principales supermercados como Mercadona, Eroski, Aldi, Carrefour, Lidl y El Corte Inglés, entre otros. Los expertos en nutrición que han colaborado con la OCU subrayan que estos productos se caracterizan por su elevado contenido en sal, grasas saturadas y un aporte calórico considerable que los aleja de lo que puede considerarse una opción saludable para el consumo regular. “Son muy poco sanas, debido a una mala composición nutricional”, advierten desde la organización, que recomienda limitar su ingesta a ocasiones puntuales.
Las pizzas precocinadas se han convertido en un recurso habitual para muchas familias españolas gracias a su conveniencia, precio asequible y la amplia variedad de sabores disponibles. Sin embargo, la facilidad y rapidez de preparación contrasta con una realidad nutricional que el informe de la OCU pone de manifiesto: la composición de estos productos dista mucho de ser equilibrada, lo que plantea interrogantes sobre su idoneidad dentro de una dieta saludable.
Las cinco únicas pizzas con valoración nutricional aceptable
Del total de 62 pizzas analizadas por la OCU, únicamente cinco han logrado superar los criterios establecidos por la organización para recibir la calificación de “composición nutricional aceptable”. Estas variedades representan apenas el 8% del total examinado, lo que refleja la magnitud del problema en este segmento de productos. Las pizzas que han conseguido esta distinción son:
La Pizza de jamón y queso de Eroski, que destaca por mantener niveles moderados de grasas saturadas y sal. En segundo lugar, la Pizza prosciutto de Hacendado (marca blanca de Mercadona), que presenta una composición más equilibrada en comparación con otras opciones del mismo establecimiento. La tercera en obtener el aprobado es la Pizza de jamón y queso de El Corte Inglés Selection, que forma parte de la gama premium del grupo distribuidor.
Por otro lado, la Pizza barbacoa de Mamma Mancini de Aldi también ha superado los criterios nutricionales establecidos, convirtiéndose en una de las opciones más recomendables dentro del supermercado alemán. Finalmente, la Pizza y salsa pollo BBQ de Campofrío completa el reducido listado de productos que la OCU considera aceptables desde el punto de vista de su composición nutricional.
El problema de las grasas saturadas en las pizzas precocinadas
Uno de los principales hallazgos del estudio tiene que ver con el excesivo contenido de grasas saturadas presente en la mayoría de las pizzas analizadas. La OCU identifica al queso como el ingrediente que más grasa aporta a estos productos, tanto en términos generales como específicamente en lo referente a grasas saturadas, consideradas especialmente perjudiciales para la salud cardiovascular. La calidad del queso utilizado en las pizzas de supermercado suele ser inferior, lo que agrava el problema.
El informe señala que las pizzas de queso y las vegetarianas presentan, paradójicamente, niveles más elevados de grasas saturadas que otras variedades. Estas opciones, que podrían parecer más saludables a priori, superan con frecuencia el umbral considerado aceptable, que se sitúa por debajo del 5% del contenido total. Esta circunstancia resulta especialmente relevante para consumidores que eligen estas variedades pensando que constituyen una alternativa más equilibrada.
Las grasas saturadas, cuando se consumen en exceso, contribuyen al aumento del colesterol LDL en sangre, incrementando el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Los expertos recomiendan que este tipo de grasas no superen el 10% de la ingesta calórica diaria total, un límite que muchas de estas pizzas superan con una sola ración, según los datos recogidos por la OCU en su análisis.
Exceso de sal: otro problema nutricional destacado
Además de las grasas saturadas, el contenido de sal en las pizzas precocinadas constituye otro de los aspectos más preocupantes del estudio. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no superar los 5 gramos de sal al día, pero una sola pizza de supermercado puede aportar entre el 50% y el 80% de esta cantidad, según los resultados del análisis de la OCU.
El exceso de sodio en la dieta está directamente relacionado con la hipertensión arterial y problemas cardiovasculares, además de contribuir a la retención de líquidos y otros trastornos de salud. Los fabricantes utilizan la sal no solo como potenciador del sabor, sino también como conservante, lo que explica las cantidades elevadas presentes en estos productos.
La OCU insiste en la importancia de revisar el etiquetado nutricional antes de adquirir estos productos, prestando especial atención a la cantidad de sal por cada 100 gramos y por ración.
Qué es la OCU y cómo realiza sus análisis
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) es una asociación independiente sin ánimo de lucro fundada en 1975 que se dedica a defender los derechos de los consumidores en España. Con más de 250.000 socios, realiza estudios comparativos de productos y servicios para informar a los ciudadanos y ayudarles a tomar decisiones de compra más acertadas.
Los análisis de la OCU se llevan a cabo en laboratorios independientes siguiendo metodologías científicas rigurosas. La organización no acepta publicidad ni patrocinios, lo que garantiza la imparcialidad de sus conclusiones.
No hay comentarios