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Frutas y verduras, productos estratégicos

Anuario de Agricultura & Alimentación 2023

Desde ACES, tenemos un propósito muy claro, de compromiso para dar servicio a los ciudadanos y a la economía

Una mujer mayor compra fruta en un supermercado.
Aurelio Del Pino
- Presidente de ACES

02 de octubre 2023 - 21:00

Son ya tres años en los que todos los sucesos, imprevisibles e improbables, que han acontecido han trastocado los planes a medio y largo plazo de empresas y sectores. Así, y arrastrada por la excepcionalidad de los escenarios, la cadena alimentaria ha demostrado su fortaleza, agilidad y adaptabilidad para responder a nuevos problemas.

Desde marzo de 2022, la cadena alimentaria no ha hecho más que fortalecerse, algo de lo que debemos estar orgullosos. 2021 finalizaba con un balance centrado en el reajuste del mercado y pese a que 2022 estaba destinado a ser el año de la recuperación, nos topamos con un conflicto bélico y, de nuevo, un escenario muy complejo lleno de incertidumbres, principalmente desde el punto de vista social y económico.

Además, las consecuencias que han acarreado estas situaciones como el incremento de los costes energéticos, las grandes tensiones inflacionistas, los problemas en las cadenas de suministro nacionales e internacionales, los paros de transporte, sumado a las cargas y los costes fiscales y burocráticos, sin olvidarnos de las obligaciones en materia de gestión medioambiental y energética con nuevos impuestos, como el del plástico o la modificación de muchos procesos de producción y de envasado para cumplir con el nuevo marco normativo, han afectado al desarrollo de los diferentes eslabones que conforman la cadena alimentaria.

En este sentido, España definida como la huerta de Europa y situada como el principal exportador de productos hortofrutícolas del continente, se ha visto verdaderamente afectada con las consecuencias que mencionábamos con anterioridad. Las frutas y verduras son cada vez productos más estratégicos para las cadenas de supermercados, ya que cada vez tienen más peso dentro de la cesta de nuestros clientes. Además, si se consigue dar con el surtido – en variedad, calidad y precio – que piden los clientes, las frutas y las hortalizas acaban siendo elementos de fidelización en las tiendas.

Por ello, nuestros asociados siguen apostando por la comercialización de los productos de temporada y de proximidad y de los productos ecológicos, siempre garantizando a nuestros consumidores una oferta suficiente y competitiva en variedad y precios. Nuestras recomendaciones siempre van ligadas a tratar de ofrecer productos de temporada ya que no todas las variedades de frutas y hortalizas tiene un comportamiento igual y siempre se puede obtener un producto a buen precio.

Observatorio de márgenes comerciales

Desafortunadamente, toda la cadena alimentaria y, especialmente, las empresas de distribución han estado en el foco de un debate generalizado como consecuencia del IPC de los alimentos. Más allá de la utilización política, nuestra gran preocupación es la repercusión en la confianza de los ciudadanos y clientes sobre el funcionamiento de las empresas. La reciente publicación del observatorio de márgenes comerciales por el Banco de España y el Ministerio de Economía, ha dejado claro el esfuerzo y sacrificio de la distribución para amortiguar los efectos de un fenómeno que se ha tratado de simplificar. El tratar de buscar una única razón al fenómeno de los precios en un escenario y en unos mercados tan complejos, no favorece nada al conjunto de los operadores y especialmente a los productores agrarios. Junto al crecimiento de los inputs de la producción (energía, fertilizantes, fitosanitarios, costes laborales, etc.), las distorsiones en las cadenas de suministro provocadas por la guerra, los cambios en los mercados internacionales, el incremento de los costes ambientales para todos los operadores, etc. se ha producido la volatilidad propia en muchas de las cosechas y producciones debidas al impacto de la sequía de otros fenómenos climatológicos adversos.

Entendemos que es complicado entender que los precios que actualmente se encuentran en los comercios estén realmente ajustados pero insistimos en pedir confianza. Hay que ser conscientes que cada eslabón de la cadena ha reducido sus márgenes para minimizar la inflación. Y esto no se puede poner en duda, es una realidad, la ley de la oferta y la demanda y la alta rivalidad entre enseñas y formatos comerciales obligan a ello. Para ello, si queremos seguir poniendo en valor las frutas y hortalizas y potenciando su consumo, el conjunto de la cadena tiene que trasladar al conjunto de la opinión pública los aspectos positivos de estos productos y abandonar definitivamente algunos debates (comparación de precios origen destino) que ponen en duda la aportación de todos los agentes implicados en la selección, tratamiento, logística, distribución mayorista y minorista, etc.

Desde ACES, tenemos un propósito muy claro, de compromiso para dar servicio a los ciudadanos y a la economía y ser motores de la cadena alimentaria y somos el resultado de una continua adaptación.

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