La aldaba
Carlos Navarro Antolín
Tenemos derecho a llorar
Anuario de Turismo 2026
Andalucía concluyó hace unas semanas el año 2025 como posiblemente el mejor año turístico de la serie histórica, según el consejero de Turismo y Andalucía Exterior, Arturo Bernal. Los últimos datos reflejan que el número de turistas crece en torno al 2%, el empleo entre el 4% y el 6% y los ingresos turísticos entre un 10% y un 15%.
Entre enero y octubre de 2025, Huelva registró 1.080.901 viajeros hoteleros, representando un crecimiento del 2,2% que, aislado, podría interpretarse como positivo. No obstante, las pernoctaciones descendieron un 0,6%, lo que indica estancias más cortas. El empleo cayó un 2,7%, los establecimientos hoteleros se redujeron un 7,5% y la valoración del destino bajó de 9,1 a 8,6 sobre 10, la más baja de Andalucía.
Especial atención merece el gasto medio diario. El incremento nominal de 58,37 a 65,57 euros entre 2021 y 2025 (+12,3%) se diluye al ajustarlo por la inflación acumulada (18,1%) y por el aumento de los costes laborales derivados de la subida del salario mínimo (+24,6%). En términos reales, el gasto medio en Huelva ha caído un 4,9%, mientras que en el conjunto de Andalucía ha crecido un 8,3%. No se trata de una brecha coyuntural, sino estructural.
Este no es el comportamiento de un destino en expansión, sino el de uno que ha alcanzado su techo dentro de las limitaciones actuales de conectividad.
Huelva dispone de 89 hoteles con 22.961 plazas, de las cuales el 85% corresponden a categorías de cuatro y cinco estrellas. Veinticuatro grandes hoteles de cuatro estrellas en la costa concentran el 76,8% de la capacidad total, con una media de más de 700 plazas por establecimiento. Se trata de una oferta objetivamente competitiva.
Sin embargo, la ocupación por plazas se sitúa en el 51,25%, casi seis puntos por debajo de la media andaluza, y el gasto medio diario (65,57 euros) es un 25% inferior al regional. A ello se suma una menor satisfacción del visitante. La paradoja es evidente: una oferta hotelera de calidad convive con baja ocupación, bajo gasto y una valoración inferior a la media andaluza.
Solo el 26,9% de los viajeros hoteleros que llegan a Huelva son extranjeros, frente al 48,4% de media en Andalucía. En pernoctaciones, la cifra es del 36,7% frente al 55,8% regional. Mientras el turismo andaluz es mayoritariamente internacional, Huelva sigue dependiendo en un 73% del mercado nacional.
No es un problema de promoción, sino de accesibilidad. Entre enero y octubre de 2025, los aeropuertos andaluces recibieron 16,8 millones de pasajeros. Huelva, ninguno. El visitante internacional debe llegar a Sevilla o Faro y completar entre una y dos horas de desplazamiento por carretera.
La consecuencia es directa: mientras el turista extranjero en Andalucía gasta casi 104 euros diarios, la provincia no logra captar este segmento en volumen significativo. Si Huelva alcanzara el perfil de gasto internacional medio andaluz, ingresaría en torno a 500 millones de euros adicionales al año. Esa es la factura anual de la falta de conectividad.
El 84,7% de la capacidad hotelera se concentra en la playa, frente a un escaso 15% en ciudad o entorno rural, lo que dificulta cualquier estrategia real de desestacionalización. Sin un complemento urbano, cultural o de negocios, los grandes hoteles costeros solo funcionan plenamente en verano, con ocupaciones medias anuales del 56% y más del 40% de plazas vacías.
Cuando la ocupación no garantiza rentabilidad, los establecimientos cierran; cuando la actividad se concentra en pocos meses, el empleo se precariza. El descenso del 2,7% en personal ocupado es la consecuencia lógica de un modelo que no puede sostener empleo estable con cuatro meses de actividad intensa y ocho de supervivencia.
Huelva concentra el 7,4% de las pernoctaciones andaluzas, la misma cuota que en 2022. Con el 12,9% de la costa andaluza, el 6,2% de la población y recursos únicos como Doñana, la provincia debería aspirar a cuotas cercanas al 10%. Pero no lo hará sin inversión en infraestructuras.
Mientras Huelva debate sobre segmentación inteligente o autenticidad del destino, sus competidores directos crecen gracias a una ventaja determinante, tan simple como decisiva: la conectividad. Málaga, Sevilla, Granada, Cádiz, Almería y Córdoba tienen aeropuerto, siendo Málaga y Sevilla los más importantes internacionalmente. Málaga, Sevilla, Córdoba y Granada tienen AVE. Huelva no tiene ni uno ni otro.
El problema del turismo onubense no es de marca ni de promoción. Es de vías de comunicación. Y su coste es medible: 500 millones de euros anuales que la provincia deja de ingresar por no disponer de infraestructuras que otros destinos dan por descontadas.
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